Tan grande como el predio Gaucho José Dolores es la variedad de alternativas que tiene la quinta edición de la Feria Agroindustrial de Rawson, que arrancó anoche y que promete descollar: más de 90 firmas sanjuaninas, que muestran desde gigantescas maquinas hasta la más sencilla tarea de germinar semillas. Unos 25 puestos de comida, que invitan desde empanadas criollas hasta platos gourmet, pasando por los picantes tacos mejicanos. Pero en la primera noche casi todas las miradas se las llevó un coqueto stand de una ignota localidad de Santiago de Chile llamada Pomaire, en donde el 90% de sus 10.000 habitantes viven de la alfarería: tienen desde vasijas para sopas o guisos hasta tulipas de luz.
"Para nosotros los que vivimos en ese pueblito chileno, la alfarería es el pan diario. La tierra que luego amasamos es la que por generaciones les dio de comer a los pomairinos", comentó con marcado acento chileno, Ana Paula Soler Cantor, pomairina por adopción y sanjuanina de sangre, que se preocupaba por acomodar el stand para que nada quedara librado al azar, mientras que los primeros curiosos la "bombardeaban" a preguntas sobre sus cacharros.
Las 4.000 sillas que ubicó la organización en el amplio sector de la gastronomía -que tiene un escenario en una de sus puntas-, permiten que nadie se tenga que pelear por conseguir un lugar para pedir su cena, que por cierto, se nutre de variadas y sabrosas alternativas. "Acá hay de todo, querés tomarte un trago tropical, ahí tenés (señala). Querés comer unas empanadas y acompañarlas por un buen vino sanjuanino, también tenés. Y nosotros vendemos carne a la llama, por eso el que venga tiene para todos los gustos, nadie se puede quejar", comentó con una sonrisa Miguel Albarracín, que desde las 15 de ayer -esperaba tenerlos a punto a las 23- estaba asando a la llama 20 puntas de espalda, 8 costillares, 2 lechones y 3 chivos.

