La tan mentida ‘’falta de competitividad’’ de la que se quejaban los industriales sanjuaninos, hoy casi que pasó a segundo plano, tras los coletazos de la retracción en la economía que hay en esta primera parte del año. Y hay dos sectores que ya encendieron sus luces rojas: autopartistas y metalúrgicas, que empezaron a suspender gente y a despedir. Inmediatamente detrás, con luces amarillas de precaución, están fábricas textiles, de plásticos y envases de cartón, de alimentación, entre otras, que cada vez son menos permisivas con el personal y, a la primera de cambio, apelan a despidos puntuales. DIARIO DE CUYO dialogó con las empresas, los gremios que representan a los empleados y con el vicepresidente de la Unión Industrial de San Juan (UISJ), Gustavo Fernández.

Autopartistas

La firma Delphi, que fabrica mazos de cable y dispositivos para la industria automotriz, se embarcó en una profunda crisis en abril cuando suspendió por 12 días a todo el personal, 459 en total. Luego lo hizo 16 días en mayo y 8 en junio, sabiendo ya que en julio y agosto también habrá 8 días sin actividad en la fábrica. En esas jornadas se les paga el 75% del sueldo con la condición que no se despedida personal, un acuerdo que llegó la empresa con el Sindicato de los Plásticos.

La otra empresa es Taranto, que fabrica juntas y retenes, que no ha tocado el plantel de empleados, según la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), pero se sabe que la demanda es menor, atado a que su actividad está ligada a la venta de autos 0 km. Claro que esta empresa tiene algo más de aire que Delphi, porque sus productos también van a las casas de repuestos, por lo que se resintió menos el impacto de la retracción en el sector automotriz.

Metalúrgicas

El parate de Pascua-Lama dejó el tendal en el sector metalúrgico: 500 empleos se perdieron de un plumazo. Si bien una parte de ellos logró reubicarse, ya sea en talleres chicos o recalando en la construcción, lejos quedaron los altos sueldos que supieron tener en el proyecto binacional. Hay grandes talleres, como por ejemplo Urbino, que redujeron su plantel de gente y desde el gremio -la UOM- reconocieron serias dificultades para solucionar la desvinculación de los empleados despedidos.

Textiles

El contexto nacional las protege (está muy acotada la importación de estos productos), pero en la provincia arrastran problemas extras y tienen que ver, fundamentalmente, con que estas empresas recalaron en San Juan de la mano de la Promoción Industrial, que a finales del 2012 terminó de caer. Se sabe que compañías como Vesuvio y Vicunha han achicado su plantel de gente, pero se desconoce el número preciso. Aunque en el primer caso, según fuentes oficiales, están a punto de reiniciar algunas tareas que habían abandonado lo que les daría aire para volver a contratar. A eso hay que sumarle que firmas locales que proveían de indumentaria de montaña a las mineras vieron reducido su margen de trabajo, como Ansilta y Zonda, que han echado gente.

Plásticos y envases

Las empresas que fabrican envases de plástico o el packaging para cualquier producto, también han caído en el bolsón de industrias golpeadas por el contexto económico. Es que se redujo la compra y en San Juan hay un puñado de compañías que están contra las cuerdas: Packall, que hace film de PVC, Fima SA., Empaque y Zucamor. En estas empresas, según la UISJ, se han dado ‘’despidos puntuales’’, pero no precisaron la cantidad de personas que perdieron el trabajo.

Alimentación

A prima facie, lo último que se resiente en épocas de crisis son los alimentos porque es lo último que resigna el consumidor. Pero en el caso de San Juan, la empresa de galletitas Dilexis, propiedad del gigante Pepsico, en el último año se desprendió de 75 empleados, lo que equivale a casi el 15% de su plantel humano. Según el gremio de la Alimentación, se debió a que los empleados incurrieron en faltas, como llegadas tarde e indisciplinas. A esto se suma la incorporación de tecnología que reemplaza la mano de obra. En tanto que Alta Tecnología Alimentaria (ATA), que tenía la concesión del comedor de Lama, tuvo que echar a toda la gente, 1.100 personas.

Construcción

El sector de la construcción se ha resentido en todo el país (tanto obra pública como privada) y con ello la demanda de materiales. Las empresas locales que fabrican bloques de hormigón, ladrillos cerámicos (San José y San Juan), ladrillos y ladrillones comunes, y premoldeados han ajustado sus márgenes de producción, y la primera medida que tomaron fue la de acotar los turnos y eliminar las horas extras.

Químicos y limpieza

Es de los nichos industriales que todavía no sintió el coletazo. La producción en las empresas de estos rubros se ajustó, pero están lejos de evaluar despidos de personal, dijeron desde la Unión Industrial de San Juan.