En la región cuyana -que integran las provincias de San Juan, Mendoza y San Luis- es donde más han caído las expectativas de las empresas de abrir nuevas fuentes de trabajo en el último trimestre del año, según concluyó la última encuesta de la consultora Manpower, respondida por 810 empleadores de todo el país. La “expectativa neta de empleo”, que resulta de restar el porcentaje de las compañías que tienen planes de contratar trabajadores en los últimos meses del año, de aquellas que consideran reducir su plantilla, tuvo una caída del 4% en Cuyo, la más baja reportada en esa región desde que la encuesta comenzó a hacerse en el primer trimestre de 2007. Si se la compara con el mismo periodo del año pasado, los planes de contratación sufrieron un fuerte debilitamiento de 27 puntos en Cuyo.

La encuesta no analiza provincias en particular, pero Fabricio Gaitano, gerente de Manpower en San Juan, dio algunas pistas de los motivos que impactan localmente para dar un índice negativo: la promoción industrial y las mineras. “La recesión mundial está impactando en todas las zonas argentinas y Cuyo no escapa a esa tendencia. En San Juan en particular -agregó- están frenadas las expectativas de inversión porque no se resuelve la promoción industrial. Además en minería, hay proyectos que ya están estabilizados y no requieren generación de empleo, salvo Pascua-Lama. Pero también las mineras han sido impactadas por las sustitución de importaciones y los frenos en la liquidación del dólar, todo lo que hace que decaigan las expectativas de nuevo empleo”, explicó el gerente.

La otra región donde cayeron las expectativas de generar nuevos empleos para final del año es la pampeana, que reportó una caída del 2% y una baja interanual del 21%. En el resto de las regiones se presentan resultados modestos pero positivos (ver infografía) y a nivel nacional, la Expectativa Neta es del +4%, un número también que está entre los más bajos desde el 2009. En cuanto a actividades, y en sintonía con lo que dijo Gaitano, la encuesta revela como sector más pesimista al de la minería y construcción, donde la expectativa neta es -4%.