Con el Acuerdo Federal Minero firmado hace dos semanas por las diez provincias mineras que integran la OFEMI, uno de los ejes que se pusieron sobre la mesa fue precisamente la creación de empresas mixtas emulando la santacruceña Formicruz SE, para que así el Estado saque rédito de la explotación privada. Para el gobernador Gioja, San Juan tiene en el Instituto Provincial de Explotaciones y Exploraciones Mineras (IPEEM) ‘el modelo de minera estatal’, pero al que habría que ‘darle estructura productiva’, argumentando además que ‘el primer paso podría ser con la minería no metalífera’.
El camino para que los Estados provinciales sean parte activa de la explotación minera queda claro que no será un sendero sencillo. Es que la minería metalífera es una actividad que demanda una inversión muy grande, que los gobiernos provinciales deberían asumir si quieren jugar fichas fuertes en este negocio y alzarse con más beneficios. ‘Estamos estudiando el tema, en un principio el primer paso sería empezar por la minería no metalífera para después poder avanzar en la otra. La minería metalífera requiere de mucha inversión y es mucha plata la que la provincia tendría que poner. Es el IPEEM una herramienta que habrá que ir amoldando. Lo que hay que darle es una estructura productiva’, apuntó Gioja. En la práctica, efectivamente el IPEEM carece de una estructura física, ya que lo que hace es administrar los recursos naturales-minerales que posee la provincia y sólo concesionarlos, pero sacando un rédito económico interesante, como ocurre con la mina iglesiana de Veladero, que administra la canadiense Barrick Gold, donde por ejemplo sólo en el año 2011 embolsó 43.167.519 pesos -un 13% más que 2010-, gracias a haber acordado el 0,75% de la facturación por ese yacimiento; y además recibe un canon por las áreas que tiene en concesión, que actualmente son 7 y por las que ha negociado porcentajes más altos cuando estén en producción, en torno al 1,5%. Con ese dinero mantiene los gastos que demanda el funcionamiento de la institución, arregla las huellas mineras y desde el 2006 pueden ser usados para obras de infraestructura. Éste es un acuerdo extra regalías, fuera del 3% que usufructúa la provincia.
Así las cosas, la idea que amasa el Gobierno provincial se topa con que no será sencillo dotar de un día para el otro de una ‘columna vertebral’ a una empresa mixta, donde sí o sí el Estado tendrá que poner algo más que la zona de explotación para entrar en el negocio y en este sentido, con el volumen de inversión que ostentan los proyectos mineros, Gioja le pone reparos a que sea la gran minería el espacio más propicio para empezar.

