El FMI recomendó ayer a Argentina aprovechar su "buen momento" económico, impulsada por "los altos
precios de las materias primas y la fuerte demanda de Brasil y China", para hacer frente al desempleo, que ubicó en un 9% para final de 2011. Además, volvió a expresarse en contra del sistema de medición de la inflación que utiliza el INDEC y situó a la Argentina como el segundo país con mayor inflación de Latinoamérica detrás de Venezuela.
"Hemos visto un fuerte rebote en Argentina, mayor de lo que habíamos previsto, derivado principalmente de la creciente demanda en la región", explicó Jörg Decressin, director asistente de Investigación del FMI.
El FMI pronostica en su informe semestral "Perspectivas Económicas Mundiales" divulgado ayer que Argentina crecerá un 6% este año, frente al 4% que el organismo había previsto en octubre.
Decressin indicó que esta revisión al alza de las perspectivas de crecimiento del PBI argentino responden a "los altos precios de los alimentos y materias primas y los flujos de capitales hacia Brasil, que tienen un efecto de contagio en países vecinos".
En este sentido, afirmó que Argentina podría aprovechar estas "buenas" condiciones económicas para encarar "el alto nivel de desempleo", que cerró 2010 en 7,7%.
El FMI situó la tasa de desempleo en Argentina para 2011 en 9%, aunque estimó que se reduciría ligeramente a finales 2012, hasta el 8,5%.
El FMI subrayó que "debido a la importancia sistémica de Brasil muchos países se están beneficiando en la región". Pero advirtió que "de igual modo, una abrupta ralentización de la actividad económica en Brasil afectaría de manera adversa".
"Otro riesgo es que un aterrizaje brusco de la economía china provoque una aguda caída de los precios de exportación de las materias primas de la región".
Respecto de la inflación en Argentina, el FMI matiza que la previsión del 10,2 % es la cifra oficial facilitada por Buenos Aires, pero que analistas privados consideran que la tasa real será "considerablemente superior".
El FMI refleja proyecciones de inflación de 10,2% para este año y de 11,5% para el 2012, pero advierte que "las estimaciones de analistas privados indican que la inflación de precios al consumidor ha sido considerablemente más alta desde 2007 en adelante".
En su informe, el organismo multilateral refirió además que "las autoridades argentinas han anunciado que están elaborando un índice de precios al consumidor (IPC) nacional para reemplazar al IPC del Gran Buenos Aires actualmente en uso". Y recordó que "a solicitud de las autoridades (argentinas), el FMI está brindando asistencia técnica en ese sentido".
Con una inflación del 10,5% registrada oficialmente en el 2010, el informe del FMI ubica a la Argentina en el segundo lugar de los países con el más alto costo de vida de la región. En este listado es sólo superado por Venezuela, que concluyó el año pasado con una inflación del 28%.

