Con el cambio de autoridades se viene un brusco giro en el accionar del Instituto Nacional de Vitivinicultura, el principal organismo rector del sector: Carlos Tizio Mayer, su nuevo presidente, dijo a DIARIO DE CUYO que no intervendrá más en asuntos de la política vitivinícola como sucedió en los últimos años, sino que el organismo retomará su función exclusiva de fiscalización y control. ‘El INV no va a tener ninguna intervención en política vitivinícola, se va a dedicar a fiscalizar y controlar y no tendrá más funciones que esas; la política vitivinícola será para los gobiernos de cada provincia’, dijo tajante en su primera visita a la delegación de San Juan, el lunes pasado, para conocer las instalaciones y al personal. ‘Sí el Instituto aportará lo que los gobiernos necesiten para estar informados, para poder hacer una buena política, ya sea la cantidad de hectáreas, la cantidad de variedades, la cantidad de vinos que hay. O sea, todo lo técnico para que los gobiernos puedan definir con los argumentos en base a buenas bases y datos’, agregó el funcionario. Con esto dejó en claro que la impronta que le dará al INV diferirá abismalmente a la de preponderancia política de su antecesor, Guillermo García; por lo que no habrá que esperar de esta nueva gestión injerencia alguna en corrimientos de fechas de liberación, opiniones sobre cupos de elaboración, promociones a diferentes sectores ni imposiciones que se aparten estrictamente de lo técnico.

Conocedor de los inconvenientes que tuvo el sector privado en cuanto a exportaciones en los últimos años -proviene de reconocidas bodegas mendocinas (ver aparte)- se mostró esperanzado en un futuro promisorio para el sector al quedar atrás con el nuevo gobierno ‘una situación macroeconómica de dificultad y atraso cambiario que todos conocemos’. ‘La vitivinicultura ha mejorado mucho, tiene actualmente nuevas posibilidades de crecimiento, se pueden lograr nuevas inversiones, se puede mejorar y volver a las posiciones que se habían perdido en exportación’, opinó. Agregó que ‘puede llevar su tiempo, todo proceso de volver a una situación de normalidad lleva su tiempo; pero creo que la mayoría de los empresarios del sector, sobre todo los que están en exportaciones, conocen su metier (NdR: profesión). Ahora hay mejores expectativas, la calidad está, y tenemos una excelente nueva generación de nuevos enólogos, de ingenieros agrónomos, de excelente nivel técnico’.

El funcionario dijo que el próximo pronóstico cuantitativo de cosecha se difundirá en los primeros días de febrero y se presentará ‘con ciertos rangos’ para dar un mayor grado de certeza. ‘Estamos frente a una nueva cosecha que esperemos que aunque viene con cierto nivel de atraso, podamos mantener la buena calidad de siempre’, dijo. Evitó opinar sobre el cupo de mosto, el precio de la uva y el vino y el sobrestock, y respecto a los pedidos de correr la fecha de liberación de vinos dijo que ‘en lo estrictamente técnico, el vino se libera cuando está estable’.