La Justicia secuestrará hoy la válvula que se rompió de la cañería madre en la mina Veladero, en Iglesia, de donde se produjo el derrame de cianuro el domingo pasado. El juez Pablo Oritja, titular del Juzgado de Jáchal, de la Segunda Circunscripción Judicial, aseguró que la trasladarán hacia la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) para que sea peritada. Las pruebas servirán para determinar si falló por falta de mantenimiento o por situaciones externas, como por ejemplo el clima.

El magistrado además requirió documentación a la empresa Barrick sobre el personal que estuvo trabajando tanto en el yacimiento como en el valle de lixiviación, el lugar donde se separa el mineral de la roca a través del químico. En el caso de que la firma no la proporcione, los documentos serán secuestrados, informó.

Las decisiones forman parte de una batería de medidas que el juez llevará adelante hoy, luego de que partiera el pedido de investigación por parte del Ministerio Público Fiscal. El requerimiento se desencadenó después de que el Gobierno realizara una denuncia penal para que se investigue si hubo un delito por el incidente. En ese marco, está vigente una acción de amparo, que presentó un vecino jachallero y le hizo lugar el magistrado, que suspendió por 5 días las operaciones con cianuro para investigar cómo se generó el problema y si el mecanismo ahora es seguro. La preocupación radica en que hay dudas sobre cuánto tiempo se derramó cianuro a través de la válvula.

La comitiva judicial que viajó y se encuentra en Veladero la integran el juez, los fiscales Daniel Guillén y Fabricio Médici, los funcionarios Gustavo Manini (h) y Julián Medina, el ingeniero en minas Daniel Cabrera y el veterinario Mauro Pedernera. Hoy, la comitiva realizará una inspección ocular en el valle de lixiviación para verificar el mecanismo. Por ese motivo fue convocado el ingeniero Cabrera, que además es especialista en plantas mineras y tratamiento mecánico, para ir verificando las explicaciones técnicas por la rotura de la válvula.


También, los funcionarios judiciales recorrerán un tramo del río Las Taguas y el Blanco para tomar muestras de agua
e inspeccionar si se encuentran o no animales muertos, producto de una posible ingesta de cianuro. Además, recolectarán muestras de suelo en la zona circundante del derrame, informó el magistrado a cargo de la investigación judicial.