Todo indica que si el clima no acompaña y el precio del tomate no se estabiliza en precios razonables, la vieja tradición sanjuanina de hacer salsa en esta época del año quedará frustrada. Es que en las últimas dos semanas, en las ferias, verdulerías y chacras locales, el precio del cajón -pesa entre 17 y 20 Kg- de la variedad perita, la preferida por los cultores de esta tarea, osciló su precio entre los 15 y 25 pesos, un 20% más que el año pasado. Además, botellas, tapas y mandriles, aumentaron un 15%, según dijeron en tres ferreterías consultadas por este diario.

"El tomate siempre es así. Llueve y se va para arriba. No llueve y lo terminamos regalando porque abunda. Ahora notamos que la gente está especulando con eso y por eso están medio frenadas las compras de aquellas familias que todos los años hacen salsa para esta época'', explicó Ochoa (42), encargado de la finca "López" -sobre calle Ramón Franco, en Rawson-, donde según dijo el cajón lo venden a 25 pesos. Es más, un viejo puestero de la Feria de Capital reconoció por lo bajo que se están apilando los cajones. En este sentido, Juan Manuel Galván, titular de la entidad, dejó claro que el ritmo de venta de tomate para salsa "por ahora no es del todo bueno pero sólo es algo estacional''.

"Y se vende, pero no como otros años. La gente que hace salsa lo hace por tradición pero también porque se ahorra unos pesos haciéndolo. Pero si uno suma todos los gastos que lleva hacer salsa hoy en día, por ahí la botella lista te queda en 4 pesos o más, y no sé si el ahorro es tal'', se sinceró Ariel Molina (28), que la mayoría de la cosecha de sus 3 hectáreas de tomate perita van a la feria y seguramente con destino a salsa, con un valor de 20 pesos la canasta de 20 kg.



Los otros insumos, caros

"Mire, se vende siempre en esta época todos los insumos para hacer salsa y sí es verdad que por ahí no es la demanda de otros años, porque lo que sucede es que acá hay una realidad y es que todo subió y esto también y así lo que en algún momento era una forma de ahorrar ya no lo es tanto'', dijo Miguel Rodríguez, empleado de una ferretería del centro albardonero.

En materia de insumos, para aquellos que se inician el gasto puede llegar a ser oneroso, porque deberá proveerse de las herramientas. En este sentido, la "tapadora" cuesta entre 210 y 240 pesos, sin contar los mandriles que se colocan para cada medida de botella, donde por ejemplo el doble -sirve para varias medidas de boca de botella- se consigue en 24 pesos. La máquina de moler implica la erogación de otra suma similar. A eso, se le agrega el cepillo para limpiar las botellas que tiene un valor de entre 6 y 8 pesos. En cuanto a los elementos básicos, las tapas varían su precio de acuerdo al tamaño: Las de 40 milímetros -son las de boca ancha, las tradicionalmente salseras-, se venden entre 30 y 35 centavos cada una, mientras que las de 25 milímetros -son envases de gaseosa chicos- están entre 15 y 20 centavos. Más amplio es el abanico si se trata de botellas. Están los que compran en ferreterías, donde la botella se comercializa entre 1,10 y 1,25 pesos o los que lo hacen en chacaritas, donde el valor es sensiblemente más bajo. A estos gastos hay que sumarle el tacho de 200 litros para cocinar la salsa y la leña o los quemadores de gas para el fuego.