Los empleados de Energía San Juan, nucleados en el Sindicato de Luz y Fuerza, lograron ayer un acuerdo salarial con la empresa durante una nueva reunión de conciliación que tuvo lugar en la Subsecretaría de Trabajo de la provincia. El arreglo, que comprende un bono no remunerativo desde febrero a octubre, otra ayuda con el medio aguinaldo y una mejora en los básicos a partir de noviembre del orden del 30 por ciento, garantiza la normal prestación de las actividades, que estaban en duda si fracasaba la negociación.

El incremento salarial consiste, primero, en un bono no remunerativo mensual, retroactivo a febrero y hasta octubre, de 550.000 pesos a repartir entre los empleados de la empresa de energía. En la práctica, serán unos 3.100 por agente, que beneficiará a los 174 trabajadores que tiene la distribuidora de energía. Por ser no remunerativo, la mejora no tendrá descuentos de jubilación ni obra social. Desde noviembre, la mejora será del 30 por ciento sobre los básicos. Como cada trabajador gana entre 5.000 a 6.000 pesos en promedio, la mejora rondará entre los 1.500 a los 1.800 pesos en el bolsillo de cada uno. Pero, además, habrá otro bono no remunerativo de 275.000 pesos a distribuir entre los empleados, con el próximo medio aguinaldo, por lo que cada uno cobrará, además, otros 1.500 pesos en promedio.

Para llegar al acuerdo hicieron falta 8 reuniones de conciliación en la sede de la Subsecretaría de Trabajo de calle Santa Fe e incluso se produjeron 2 jornadas de protesta en abril, que dejaron sin atención al público a los usuarios de Energía San Juan y sólo se atendieron las emergencias. Fue ante esa situación que intervino el organismo laboral, obligando a los trabajadores a retomar sus tareas y a la empresa a mejorar la propuesta.

En este contexto se llegó a una reunión definitiva ayer por la tarde, que se prolongó durante casi 2 horas, en la que el subsecretario Roberto Correa Esbry actuó como mediador y se logró un entendimiento que despeja cualquier posibilidad de nuevas medidas de fuerza. Es que los empleados, nucleados en el gremio que encabeza Juan José Chica, habían adelantado que si no había acuerdo, el lunes retomaban los paros.

La patronal, en este caso Energía San Juan, estuvo representada por el gerente, Eduardo Tejada, mientras que por el sindicato estuvo Chica. Y luego de una larga discusión se logró establecer el nuevo cuadro salarial.

Producto del entendimiento, también quedó establecido que en el nuevo convenio colectivo de trabajo, que empleados y la patronal empezarán a discutir en julio, avanzarán en el análisis de temas tales como los planteles de personal y la bonificación a los empleados que se jubilan, entre otras cuestiones. También estuvo en la discusión el tema de los empleados del call center, que son los que atienden los llamados cuando un usuario llama para comunicar un desperfecto en el servicio y que iban a ser despedidos. Como parte del acuerdo, se habló de la posibilidad de que sean incorporados en otras áreas, para que no se queden sin trabajo.

La distribución y administración de la energía en la provincia estuvo en manos del Estado hasta 1996, cuando pasó al control de un privado, que ahora es Energía San Juan.