El bolsillo de los asalariados recibirá este año el golpe más fuerte de los últimos 15 años. De acuerdo a las estimaciones de los economistas, este mes el salario real ya tendrá una caída de poder adquisitivo cercano al 11%. Un retroceso en la capacidad de compra traerá como consecuencia un derrumbe en el consumo, uno de los sostenes de la economía, y una profundización de la recesión.

 

Un estudio del Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET) midió la variación del salario real -es decir, el haber nominal contra la inflación-, desde 2002 hasta marzo de este año.

 

En la salida de la crisis de 2001, el sueldo perdió más de 20% contra los precios. Durante el kirchnerismo, hubo caídas fuertes del poder adquisitivo a principios de 2008 y de 2014, ambas cercanas a 5%. Y tras la primera devaluación de la presidencia de Mauricio Macri, combinada con la suba de tarifas, la escalada inflacionaria redujo el salario real en un 9%.

 

El especialista del IET, Daniel Schteingart, explicó que hasta agosto "la caída del salario real ya era de 8%". Y agregó: "Muy probablemente va a estar cerca del 10 u 11% con la inflación que se espera para septiembre y será la caída interanual más profunda desde 2002".

 

Las estimaciones privadas prevén un 6% para este mes de suba de precios, lo que significará una inflación interanual de 40%. En tanto, los salarios se actualizaron a un ritmo de 25%, 15 puntos menos. Eso implica que la caída del poder de compra sería de 11%.

 

Para ejemplificar, Schteingart afirmó: "Si tu salario en 2017 era de $100, y el kilo de pan valía $1, con tu salario podías comprar 100 kilos de pan. Si un año después, por paritarias, tu salario es de $125 y el kilo de pan ya cuesta 40% más, es decir $1,40, con tu salario podés comprar 89 kilos de pan, o sea 11% menos".

 

Un informe de Ecolatina advirtió que el impacto de la recesión e inflación sobre el salario se concentrará principalmente en la segunda mitad del año, y que como la caída en los primeros seis meses no fue tan notoria, el número final de pérdida de salario sería cercano a 6%.

 

"Sin reapertura generalizada de paritarias, el salario real podría perder caer en promedio más de 12% en el segundo semestre. Dado que dicha contracción del poder adquisitivo sería muy nociva para el consumo interno, acrecentaría la conflictividad social y minaría la  imagen pública del gobierno. El Ejecutivo tiene incentivos para apoyar la reapertura de las paritarias", consideró la consultora.

 

También en referencia a las consecuencias que tendrá un retroceso tan marcado del salario, la economista Lucía Cirmi Obón, del Centro Interdisciplinario para el Estudio de Políticas Públicas (Ciepp), explicó que es de esperar que el mercado interno se deprima más de lo que ya lo vino haciendo en los últimos meses. Además afirmó: "Pueden llegar a peligrar los empleos de los sectores que más dependen de ese mercado interno, no solo la industria sino también los asociados a servicios que primero se recortan cuando no llegás a fin de mes".

 

Por su parte, el economista jefe de la Consultora Radar, Martín Alfie, identificó qué sector dentro de los asalariados es el que saldrá perdiendo en mayor medida. "Los trabajadores informales -en general- tienen un comportamiento salarial 'pro cíclico', en momentos de auge crecen más y en recesión también caen más". 

 

Frente a este escenario, el Gobierno dispuso a mediados de año un decreto para convalidar rápidamente las renegociaciones paritarias con cláusulas de revisión que contemplen subas de hasta 25 por ciento, aunque quedaron rápidamente desfasadas por la evolución del dólar y los precios. Los gremios ya advirtieron que presionarán para obtener una mayor recomposición salarial.

 

Fuente: TN