Luego de la primera estimación de cosecha 2010 anunciada por los técnicos del INV (25% de aumento en Mendoza; 17% en San Juan: 2.500 millones de kilos entre ambas), rumorearon las mesas con las coincidencias y las críticas clásicas. "Datos razonables y equilibrados", opinan por un lado. "Hay menos uva que esos números", braman en otros confines. En el Este mendocino y en el San Juan combativo, salieron a refutar los nuevos números. José María Llaver dirigente de la Asociación de Productores Argentinos, advirtió que "de los casi 1.800 millones de kilos anunciados para la cosecha mendocina, esta temporada, no se llegará a los 1.600 millones". Los "rezongos" atribuyen "maniobras para bajar el precio del vino de la próxima temporada". Según ellos "buscan sostener los valores de fines de noviembre -$2,40 el litro de un tinto básico-. Es obvio que los datos de una cosecha de un 25% por arriba de la anterior entre San Juan y Mendoza, no son buenos para sus pretensiones de seguir empujando los precios para arriba. De todas maneras, los números de una primera aproximación, ya están sobre la mesa y ahora habrá que cruzar los dedos para que el clima acompañe estos últimos 60 ó 70 días para llegar a las precisiones. Por otra parte, los técnicos del INV estimaron que el incremento de la producción se basa en la recuperación de los viñedos que fueron afectados por accidentes climáticos (heladas y granizo), mejor brotación en general de este año y muy buena sanidad. Hay quienes, en cambio, sugieren que tal evaluación no es muy real principalmente en las zonas que sufrieron daños importantes por el granizo del año pasado y cuyas plantas no se han recuperado del todo.


