La gestión giojista piensa firmar hoy un convenio con el Consejo Federal de Inversiones (CFI), para que financie la formulación del proyecto del nuevo Hospital Mental de Zonda, también conocido como Neuropsiquiátrico. El trabajo constituye un paso vital, ya que es la base técnica que permitirá refuncionalizar el histórico edificio y convertirlo en un moderno centro de recuperación de pacientes. De acuerdo a los plazos oficiales, el desafío es licitar la ejecución de la obra este año y comenzar con los trabajos en los primeros meses de 2014.
El reacondicionamiento y ampliación del Neuropsiquiátrico, que fue anunciado el año pasado, es parte del plan de renovación de la estructura sanitaria de la provincia (ver recuadro) y en principio, tiene un valor de 40 millones de pesos. El financiamiento de la obra fue prometido por la Nación y desde la cartera de Salud que encabeza el ministro Juan Manzur ya enviaron los primeros 10 millones de pesos para encarar el inicio de los trabajos.
El Ministerio de Infraestructura local tiene listo el bosquejo de cómo quedará el Neuropsiquiátrico, en función de las necesidades que trazó Salud Pública, y el próximo paso es la confección del proyecto definitivo. Aunque no trascendió la cifra, fuentes de Gobierno aseguraron ayer que la plata para ese trabajo la pondrá el CFI y que el convenio será suscripto hoy en la mañana entre José Luis Gioja y el titular del organismo nacional, Juan José Ciácera.
El proyecto no sólo servirá para definir las facetas técnicas de la obra, sino también para actualizar el presupuesto oficial. Los técnicos dan por descontado que será más caro de lo que se previó originalmente, ya que la obra se calculó en base a los valores de mercado de enero del año anterior y desde entonces, los costos de la construcción subieron por efectos de la inflación. Lo mismo con el mobiliario y el equipamiento que se instalará en el centro de salud mental.
El Neuropsiquiátrico es uno de los hospitales más antiguos de la provincia y se ha vuelto obsoleto. Con 80 pacientes internados, las instalaciones quedaron chicas y son poco funcionales al objetivo de lograr que se recuperen para que vuelvan con sus familias. La refuncionalización se trazó de acuerdo a la nueva ley nacional de Salud Mental, que alienta los tratamientos ambulatorios. Por eso, el proyecto contempla la construcción de casas de pre alta, que es donde vivirán los enfermos en la etapa previa a ser externados (ver infografía).
El hospital tiene hoy cuatro pabellones para internados y pequeñas estructuras que funcionan como complemento para el resto de los servicios que presta para los enfermos. Los primeros serán convertidos en talleres y se construirán edificios nuevos para el comedor, la administración y los consultorios externos, donde habrá una zona exclusiva con 6 camas para atender los casos más urgentes.
Para los internados se hará un nuevo y mucho más amplio pabellón, con una capacidad mayor a la actual, además de las casas de pre alta. Con las nuevas instalaciones, de acuerdo al bosquejo, el nosocomio multiplicará casi por siete la superficie edificada y ganará amplios espacios verdes y forestados, incluyendo una huerta.
