En el marco del plan que impulsó el Poder Legislativo para achicar la planta de personal, en 2 años ya hubo una reducción del 33 por ciento, es decir, de los 346 empleados que había a fines de 2011, en este año concurrirán 260 a sus puestos de trabajo. De los 86 trabajadores que se retiraron, 39 lo hicieron porque cumplían con las condiciones para jubilarse, mientras que el resto accedió a un plan voluntario para irse a su casa a cambio de recibir el 75 por ciento de su sueldo. Así, la Legislatura consiguió un ahorro de 6,5 millones de pesos en salarios en este período.

Al asumir como presidente nato de la Cámara de Diputados, el vicegobernador Sergio Uñac decidió que se pusiera en práctica un programa para optimizar y jerarquizar los recursos humanos del cuerpo legislativo. Esto implicó llevar adelante una reducción del personal, por lo que se infiere, aunque ninguna autoridad lo manifiesta, que en la Legislatura había empleados de más.

Para ejecutar el plan, desde la Secretaría Administrativa se llevó a cabo una auditoría sobre la planta de trabajadores, en la que se constató los años de servicios de cada uno de ellos, la edad y la cantidad de aportes. De esa forma, se fue intimando a aquellos empleados que reunieran las condiciones para jubilarse para que así lo hicieran, tal cual lo estipulan leyes nacionales y provinciales. Así, contando los períodos 2012 – 2013, se retiraron 39 personas, que de ahora en más cobrarán sus haberes jubilatorios a través de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses). Ese grupo representa un ahorro de 5 millones de pesos en salarios para este año, señaló Roberto Gattoni, secretario administrativo. En ese sentido, el Ejecutivo también afinó los mecanismos de control sobre los empleados de la planta permanente que cumplen con los requisitos para retirarse (ver página 3).

La otra medida, en acuerdo con el gremio Apel, fue la creación de un régimen especial: el Programa por Prestaciones Específicas (Prope). Los trabajadores que tuvieran, como mínimo, 15 años de antigüedad podían adherir a este plan, con el que pueden irse a sus hogares, con el 75 por ciento de su salario, en donde deben realizar y entregar una serie de tareas asignadas por las autoridades como, por ejemplo, unaliquidación de sueldos. En este caso, este tipo de personal puede inclusive dedicarse a la actividad privada y seguir bajo el esquema estipulado por el Legislativo.

El régimen era voluntario, comenzó a aplicarse en junio de 2012 y los interesados tenían tiempo hasta diciembre del año pasado para adherirse, es decir, que ya finalizó su implementación. Una nómina de 47 trabajadores adoptó este régimen, que en la práctica significó un ahorro de 1,5 millones de pesos. En total, sumando los 2 grupos, la Cámara tiene a su disposición unos 6,5 millones de pesos, que una gran parte se destina a obras de mantenimiento y refacción del recinto (ver recuadro).

De esa forma, de los 346 legislativos que había al inicio de la gestión Uñac, a la fecha han quedado 260. Los empleados que se han retirado pertenecen a las distintas áreas y dependencias. “Se ha ido gente que trabajaba en la biblioteca, en el archivo, en la Secretaría Legislativa, en el sector contable, en el área de Legales, en la sección de personal, entre otras”, manifestó el funcionario.

Con respecto a la planta actual, “es lo cercano a un nivel óptimo” y que no se incorporará más gente, indicó Gattoni. El funcionario explicó que ahora van a estudiar una reestructuración del organigrama y en el caso de que se creen nuevas áreas, se llamará a un concurso interno entre los empleados de la Cámara para ver quién es el más apto. Un ejemplo que mencionó fue la futura oficina del Digesto Jurídico, que actualmente está realizando el compendio de las leyes que están vigentes y de aquellas que han quedado obsoletas y han pasado al archivo histórico. Esa área, en el futuro necesitará de una actualización permanente de las normativas que van siendo sancionadas.