Desde mayo pasado, cuando la Caja de Acción Social puso en marcha una nueva línea de créditos para remodelar viviendas, se han concedido hasta el mes de septiembre, que acaba de finalizar, un total de 126 préstamos por un monto de 6,5 millones de pesos. Se trata de una opción que había desaparecido del Estado provincial y si bien la suma prestada no es muy significativa, ayuda a familias que no tienen otra alternativa en el mercado tradicional y sirve para darle impulso a la actividad económica a través de la obra privada.

A la línea de préstamos personales que venía otorgando el organismo, hace 4 meses atrás instrumentó una nueva operatoria que tiene la particularidad de que no todo el dinero va a manos del solicitante, según explicó Guillermo Ruiz, presidente de la Caja. La opción, a pedido del interesado, es depositarle hasta un 30 % en su cuenta bancaria y el resto se va desembolsando a los proveedores que eligió el agente. Se trata de ferreterías, carpinterías, corralones y pinturerías, que figuran en un padrón de prestadores del Estado y que para participar deben estar previamente inscriptos. Los montos máximos a prestar son de 150.000 pesos y el plazo de devolución es de hasta 48 meses.

La intención en el Gobierno provincial fue reemplazar el sistema que históricamente venía implementando el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) de conceder créditos para remodelar viviendas. Ahora, la operatoria para ese rubro la concentra la Caja de Acción Social, que en un principio dispuso una partida de 20 millones de pesos para ese fin, pero que se puede llegar a ampliar.

El rubro de la construcción es demandante de una gran cantidad de mano de obra, además de los materiales, de modo que la intención en el Gobierno local es movilizar un sector que es motor de la economía provincial.

Para integrar el padrón de proveedores, las empresas deben estar inscriptas en Rentas y en la AFIP, estar al día en el pago de impuestos provinciales y no figurar como deudor en el Residual del Banco San Juan.

Hasta ahora, la Caja de Acción Social venía otorgando préstamos personales de libre disponibilidad. Los beneficiarios son el personal que se desempeña en el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, además de los que pertenecen a organismos descentralizados, que tienen convenio con la Caja de Acción Social, y los que se desempeñan en los municipios. Los montos para este fin, debido a la escalada inflacionaria de los últimos años, también ha venido creciendo. Por ejemplo, en el 2014 pasaron de 10.000 a 20.000 pesos, el año pasado llegaron a los 30.000 pesos y este año la cifra trepó a los 40.000 por trabajador estatal (ver aparte).

Para el caso de los nuevos créditos para arreglar viviendas hay que aclarar que los montos y los plazos dependen de los ingresos del agente, es decir que los 150.000 pesos y los 48 meses son topes máximos.