La Comisión Económica para América latina y el Caribe (Cepal) estimó un crecimiento para la economía argentina del 6,8 por ciento en 2010, y del 4,5 por ciento en el 2011. El cálculo difundido ayer se enmarca en una buena perspectiva para los países latinoamericanos en general, que continuarán en la senda de la expansión iniciada tras la debacle internacional, y pese a la crisis europea.
El auge económico en América latina, que mejorará la situación del empleo y la pobreza, elevará en un 5,2 por ciento el Producto Bruto Interno (PBI) este año, y 3,8 por ciento en 2011. Brasil, la potencia regional, cerrará 2010 con un PBI 7,6 por ciento mayor al de 2009 según la Cepal. Al igual que en el resto del continente, el alza se desacelerará hacia 2001, para cuando se prevé un crecimiento del 4,5 por ciento.
El organismo indicó que el nivel mayor de actividad económica regional "tuvo una repercusión positiva sobre el empleo, que permitirá una reducción del desempleo en la región que llegaría en 2010 a 7,8%, cuatro décimas por debajo de la tasa de 2009".
El crecimiento es más alto de lo que se preveía, pero el desempeño "es muy heterogéneo", pues en la región se destacan los países del Mercosur y aquellos que tuvieron mayor capacidad de "implementar políticas públicas", explicó Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal.
Y añadió que también crecerán "aquellos países con mercados internos fuertes potenciados por el espacio regional y alta participación de las exportaciones hacia Asia".
