San Juan, 23 de diciembre.- Con la intención de fortalecer el sector vitivinícola de la región, Mendoza y San Juan lanzaron hoy una serie de medidas en conjunto que tenderán a mejorar el precio para los productores.
En primer lugar la uva que va a bodega el 60% de la misma tendrá disponibilidad, el 40% restante deberá ser destinado a exportación, mosto, a destilación y a otros usos no vínicos como vinagre.
En cuanto a los vinos existentes al 31 de este mes, donde haya excedentes se inmovilizará un 30%, el objeto es retener el stock actual y promover que cada bodega salga al mercado de acuerdo a la necesidad y demanda que tenga. Esta inmovilización va a estar segmentada por el tamaño de la bodega productora. En San Juan esta medida ya se aplica con el certificado de vinos.
Para los vinos elaborados con uvas de terceros, y pequeñas bodegas se pide trasladar la liberación de nuevos vinos para el 1 de agosto del 2015. Y postergar la elaboración de vinos con uvas propias de grandes bodegas para el 1 de noviembre de 2015. El objetivo es revitalizar el mercado de la uva y el vino.
Se pedirá también la prohibición de implantación de nuevos viñedos, como así también la extensión de líneas de financiamiento para cosecha, acarreo y elaboración. Se avanzará con la Nación para la creación de un fideicomiso para la compra de uva o vino que tienda a fortificar este mercado.
Existe una propuesta para la creación de un Fondo Viñatero Argentino, similar a la que tiene el tabaco o la azúcar.
Además, se invitará a otras provincias como La Rioja, Catamarca, Salta y Neuquén a que acompañen estas medidas.
