Energía San Juan ya empezó a enviar a los consumidores que superan los 2.200 kW/h por bimestre la boleta con la tarifa plena, es decir sin el subsidio del Estado nacional. La primera tanda recae en 2.500 usuarios (podría más adelante alcanzar a 5.700 más) que si quieren mantener el beneficio tendrán que llenar un formulario -viene con la factura- que hace las veces de declaración jurada y que luego será cotejado con datos de ANSES y AFIP para dar fe de lo expuesto. Eso sí, primero deberán pagarla. Estiman que el valor de la boleta este mes se irá al doble, según fuentes de la distribuidora; porque la quita del subsidio viene retroactiva a los consumos del 16 de mayo pasado. Luego las próximas facturas vendrán con un valor menor.

Estos usuarios son los primeros en la provincia que reciben la quita de acuerdo al consumo y no a la locación (countries, barrios privados, etc.), como fue al principio y que despertó una fuerte queja entre los residentes de esas viviendas que en algunos casos tienen consumos bajos.

El mecanismo que instruyó el Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE), por disposición del Gobierno nacional y que ejecuta la distribuidora de energía local, involucra el envío de la factura junto a dos notas: la primera donde explica los motivos de la quita del subsidio, con un comparativo en el que se le indica al usuario el monto de la factura, con y sin el beneficio. La otra es un formulario en la que se le da la chance de justificar la tenencia del subsidio y que debe ser presentada ante Energía San Juan dentro de los 30 días posteriores a recibir la notificación. Sobre esta última nota, una fuente consultada por este diario -vinculada a la distribuidora- explicó que "’no se pueden falsear los datos, porque cualquier anormalidad va a saltar cuando se ponga en consideración esa información. Además está previsto que los visite una Asistente Social para ver in situ cada particularidad que requieran los casos”.

Los únicos que podrían quedar a salvo de la quita, en virtud de que no es sencillo justificar un consumo de 2.200 kW/h, son aquellas viviendas en la que conviven más de una familia o que algunos de los integrantes es discapacitado y tiene una utilización permanente de algún aparato que se alimente con electricidad. En tanto que los que pueden perderlo son aquellos pequeños talleres o pymes que, aunque no son grandes consumidores, utilizan herramientas que hacen un fuerte usufructo del servicio. Si bien el impacto que tendrá esta medida en el grueso de los usuarios sanjuaninos es mínima, de acuerdo a que alcanza a sólo el 1,3% de los 199.126 clientes que tiene Energía San Juan en la provincia, se espera que la franja de consumo baje paulatinamente y que la eliminación se amplíe. Pero lo que sí reconocieron las autoridades locales que esperan que cauce rechazo, es que estos usuarios primero tendrán que pagar y después quejarse: "’No es lo ideal, pero así lo dispuso el Gobierno. En otros servicios suele suceder lo mismo”, dijeron desde la distribuidora. En el caso que el cliente abone la boleta sin el subsidio y que luego el Estado apruebe su declaración jurada dándole la derecha con la continuidad del beneficio, dijeron que se les descontará en las próximas facturas de luz.