Negociación. En marzo, la representación gremial de los empleados públicos acordó una mejora salarial del 17% en dos veces. Todavía resta un 5% de ese acuerdo.

 

Frente a la suba de la inflación, que no para de crecer mes tras mes, en el Gobierno provincial evalúan adelantar en julio a los empleados públicos el pago del 5% de aumento en los sueldos, que es el remanente del acuerdo salarial alcanzado en marzo. El convenio fue por un total del 17%, 12% a partir de marzo y el otro 5% en agosto. Esa última porción es la que se podría empezar a abonar con un mes de anticipación. Junto con esa posibilidad, que fue comentada por el ministro de Hacienda, Roberto Gattoni, el funcionario dio a conocer que también en julio se empezarán a abonar las asignaciones familiares con, al menos, una mejora del 17%.

"Estamos evaluando adelantar el pago del incremento de los sueldos", dijo el funcionario. Y agregó que la definición saldrá de considerar el comportamiento de la inflación de mayo y junio. "Ahí veremos porque esa decisión tiene un costo importante y hay que ver también la marcha de la recaudación", expresó el ministro. El funcionario dijo que no tenía cifras del impacto de esa decisión en las arcas provinciales.

Sobre el tema, el propio gobernador Sergio Uñac, en diálogo con los periodistas, había expresado el miércoles que "no descartamos nada, creo que sostener el poder adquisitivo con una inflación que definitivamente es creciente, es responsabilidad de todos, fundamentalmente del Gobierno de la provincia".

En cuanto al salario familiar, que son las asignaciones que se pagan a los empleados estatales por hijo, hijo con discapacidad, prenatal, nacimiento, adopción, matrimonio y las ayudas escolares, el ministro dijo que ya ha mantenido contactos con la representación gremial. Y que la decisión es aplicar, como ocurre todos los años, un incremento a partir de julio que en esta oportunidad tendrá un piso del 17%. Pero que incluso podría ser superior. El año pasado la suba fue del 22% y estuvo en sintonía con el incremento salarial que se le había dado a los trabajadores del Estado en la paritaria del sector.

 

 

Otra cuestión que está pendiente en materia salarial es la llamada cláusula gatillo, un mecanismo que dispone la actualización del salario del trabajador si la inflación supera el aumento otorgado. Sobre esta cuestión en particular, el funcionario estimó que, como van las cosas, se podría aplicar en el último trimestre del año. De ser así, será la segunda vez que se pone en marcha. El sistema hizo su debut en enero pasado, cuando la provincia se vio obligada a ponerla en práctica porque la inflación de 2017 cerró 2,8 puntos por arriba del 22% que se había acordado con los gremios estatales. Para las arcas provinciales representó en ese momento unos 28 millones de pesos extra al mes.

El INDEC dio a conocer que la inflación de abril fue del 2,7%, lo que elevó a 9,6% el índice para los primeros cuatro meses del año. Por eso es que, según los cálculos oficiales, en el último trimestre ya se podría estar superando el 17% del último acuerdo salarial.

La escalada del dólar ha sido un factor que ha contribuido al aumento de la inflación.

Así las cosas, otra vez el Ejecutivo sanjuanino se verá en la obligación de aplicar el mecanismo de ajuste, que apunta a evitar que los empleados de la administración pública sanjuanina pierden el poder adquisitivo de sus salarios.

En resumen, son tres las novedades para los trabajadores estatales. La primera es la posibilidad del adelanto del pago de la diferencia salarial, la segunda es la suba de las asignaciones familiares y la tercera es la probabilidad de la aplicación de la cláusula gatillo.