El grupo minero Coro Mining Corporation anunció ayer que presentará en 45 días una alternativa biprovincial para poder explotar el cobre de San Jorge: la idea es realizar la extracción del yacimiento ubicado en Uspallata, Mendoza; y procesarlo en una planta de producción a instalar en la localidad vecina de Barreal, en San Juan. Y para trasladar el mineral se construiría una línea ferroviaria de 22 kilómetros de largo. Si bien la idea de instalar el proceso industrial en esta provincia no es nueva y venía sonando desde mediados del año pasado (cuando el proyecto mendocino fue aplazado en esa provincia y los directivos vinieron a reunirse con el gobernador Gioja el 2 de agosto pasado), ayer cobró relevancia porque por primera vez fue admitida por la empresa Coro Mining al publicarla en su página oficial.

Y si bien creó una gran expectativa, entre las autoridades nacionales y provinciales reinó la prudencia, porque el plan no fue notificado oficialmente a los gobiernos. Más aún, para que pueda concretarse deberá ser autorizado por ambas provincias, algo que si bien puede prosperar en San Juan, es una incógnita en Mendoza donde la minería a cielo abierto tiene reparos, razón por la cual el proyecto fue archivado en agosto pasado por las autoridades, a pesar de que ya había recibido la aprobación de impacto ambiental y estaba firmado por el entonces gobernador Celso Jaque.

‘Oficialmente no tenemos conocimientos de ese proyecto, la empresa no nos ha informado y desconocemos los detalles. Seguramente cuando lo presenten lo vamos a evaluar’, dijo Felipe Saavedra, el ministro de Minería de San Juan, ayer desde Canadá donde una nutrida delegación local mantiene reuniones con el mundo minero internacional en la feria minera PDAC (ver aparte). ‘No puedo realizar declaraciones porque el proyecto oficialmente no ha sido presentado’, reiteró el secretario de Minería de la Nación, Jorge Mayoral, también desde Toronto.

EL PROYECTO

San Jorge es un proyecto de cobre ubicado en Uspallata, a poco más de 50 kilómetros de Barreal, en Calingasta (ver infografía), y desde que los directivos de Coro se reunieron con el gobernador Gioja se viene especulando en que la compañía podría decidir industrializar el mineral de este lado del límite, donde la minería es bienvenida.

‘La compañía confía en que este plan de desarrollo se puede ejecutar de una manera ambientalmente responsable manera que el beneficio económico y social duradero de Mendoza y San Juan’’, dice Alan Stephens, presidente y CEO de Coro, en la página oficial. ‘Además, creemos que la combinación de lo que sería esencialmente una operación de extracción de piedra, similar a muchos otros que actualmente operan en Mendoza, junto con una planta de procesamiento en San Juan, que tiene una industria de la minería metalífera vibrante y bien desarrollada, debe satisfacer básicamente todas las objeciones que se plantearon en el proyecto de flotación anterior, que se le negó la ratificación legislativa en Mendoza el año pasado’, agregó.

El informe habla de una inversión inicial de 184,5 millones de dólares para producir 25 mil toneladas de cátodos de cobre, por un período de 10 años, y aunque la empresa admite que la cifra supera al proyecto inicial, debido a aumentos de precios operativos y la incorporación del tren, supone que son compensados ‘por los aumentos del precio del cobre’. Además, indica que parte de la energía será suministrada por la red eléctrica de Calingasta (a 93 km al Norte de la planta de lixiviación) y el agua llegará desde Mendoza, por una tubería de 20 km, de la corriente de El Tigre, ubicado en el rancho de Yalguaraz, propiedad de Minera San Jorge. La empresa dijo que enviará el proyecto a todos los miembros de la recién formada Organización Federal de Provincias Mineras (Ofemi).