La fábrica de camiones que tiene intenciones de instalarse en el parque industrial de Pocito y que fue anunciada por el Gobierno provincial en el 2008, sufrió otro traspié. Es que a las idas y vueltas que ya venía arrastrando el proyecto, se le sumó que cuando se inauguró en octubre pasado el parque, el presidente de la empresa dijo en tierras pocitanas que ‘en marzo del 2012 se ensamblaría el primer camión’, algo que no ocurrió. Pero a pesar del nuevo freno, desde la Secretaría de Industria no sólo no lo dan por caído, sino que dicen que mantienen ‘contacto semanal’ con los propietarios de Industrias Metalúrgicas Ferroni (IMF) y que argumentan ‘una demora en un crédito’ que traba el desembarco. DIARIO DE CUYO intentó tomar contacto con el presidente y vicepresidente de la firma sin tener éxito.
En el Gobierno provincial no arriesgan fecha tentativa para que se inaugure y si bien algunas versiones apuntaban a que la demora se debía a los retrasos en la aplicación del decreto 699/10 que extiende los beneficios de Promoción Industrial y que sería un elemento que entró a tallar fuerte, fue descartado de plano por las autoridades.
Tan vitoreada como silenciada fue la fábrica de camiones por parte del Ejecutivo local. Tras un anuncio con bombos y platillos en el año 2008 y un puñado de amagues de que tenía el camino allanado para su llegada a San Juan, siguiendo por un cambio de planes que derivó en que los camiones que se iban a ensamblar en la planta pocitana no iban a ser chinos -así se anunció al principio-, sino nacionales; generó en las esferas de Gobierno algunas dudas que llevaron a mantener el tema bajo siete llaves. Pero cuando el 1 de octubre de 2011 y junto a la ministra de Industria de la Nación, Débora Giorgi, el presidente de IMF, Osvaldo Tolosa, habló y le puso por primera vez plazos concretos al proyecto: en diciembre de 2011 comenzaba la toma de personal -unas 150 en un principio, con la expectativa que en plena producción ocupe 500- y en marzo de 2012 se ensamblaba el primer camión. A pesar de tamaño anuncio, las autoridades locales evitaron ‘ensalzar’ eso dichos y por lo bajo reconocieron -apelando a una frase muy conocida- ‘quien se quema con leche, ve la vaca y llora’. A la luz de los resultados y con apenas unas columnas metálicas levantadas y con el cartel de obra roto, casi que justifican la postura mesurada que tomó el Gobierno. De todas maneras y a pesar de la demora, desde el municipio dijeron que el terreno lo tienen reservado porque ya pagaron la mitad (unos 250 mil pesos) y más allá del interés que hay de otras firmas de asentarse en el lugar, la prioridad la sigue teniendo la fábrica de camiones.
‘El proyecto tiene avances. Nosotros tomamos contacto con ellos casi todas las semanas y sabemos de las gestiones que están haciendo para un crédito que necesitan, pero no sabemos cuándo se allanará todo y definitivamente el proyecto arrancará y empezará a producir’, dijo la secretaria de Industria, Sandra Barceló. La funcionaria de Producción, por expresas órdenes del gobernador Gioja, está siendo permanentemente el vínculo ante cualquier gestión que las propias autoridades locales puedan hacer para favorecer el desembarco que, según el proyecto original, buscará desarrollar tres modelos: dos de camiones y uno de tractor. Los camiones serían de tipo liviano, uno de 6.000 kilos y otro de 12.000 kilos.

