Estructura. Lo único que alcanzó a hacer y que no terminó la constructora fue una estructura metálica con paredes de bloques premoldeados.

 

En diciembre pasado, la empresa Petersen, Thiele y Cruz, que había ganado la licitación, comenzó con los trabajos de remodelación del Aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento, pero apenas un mes después las obras se detuvieron y hasta ahora no se han retomado. Desde la constructora no quisieron informar los motivos de la suspensión y tampoco conocen las razones de la decisión en el Gobierno sanjuanino y mucho menos saben cuándo y cómo se van a retomar los trabajos.

"Estamos esperando información oficial desde el Ministerio de Transporte, que conduce Guillermo Dietrich", dijo el ministro de Infraestructura, Julio Ortiz Andino. El funcionario incluso habló del tema durante la visita del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, a San Juan, dos semanas atrás, pero dijo que la obra no dependía de su cartera.

Lo cierto es que en diciembre, la constructora empezó a armar el obrador, a un costado del nuevo estacionamiento, en el predio de 9 de Julio, e incluso empezó a construir una estructura metálica con paredes de bloques premoldeados en el costado Sur del edificio principal. Pero en enero los trabajos se paralizaron, la constructora retiró a casi toda su gente y esa obra quedó a medias. El sector iba a ser utilizado como zona de preembarque, cuando comenzara la demolición en la parte Norte.

El predio de la estación aérea que será remodelada tiene 367 hectáreas.

El jefe del Aeropuerto, Marcelo Villán, dijo que no hay información oficial sobre el futuro de los trabajos. Y lo único con lo que cuenta es con un comunicado del Ministerio de Transporte de la Nación, fechado el 16 de febrero pasado, que consigna que "a fines de año empezarán los trabajos para modernizar por completo la terminal de pasajeros".

De las obras comprometidas en la estación aérea de Las Chacritas, lo único que está casi listo es el nuevo estacionamiento (ver aparte), que amplió con creces los lugares para guardar los vehículos.

De las obras previstas en la licitación, el nuevo aeropuerto tendrá dos plantas y contará, entre otras comodidades, con un ascensor de última tecnología, 3 cafeterías y 2 mangas, una para vuelos de cabotaje y la otra para los internacionales, para que los pasajeros puedan acceder directamente desde el edificio hasta el avión que deben abordar.

El plazo inicial de ejecución de los trabajos era de 20 meses. Y de los casi 1.700 metros cuadrados que tiene en la actualidad el edificio, se pasará a los 5.300 metros cubiertos, con un adicional de 350 metros semicubiertos.

En la planta baja habrá lugar para oficinas administrativas, de las compañías aéreas, confitería, cuerpos de sanitarios y un gran hall de partidas. Otro detalle es que habrá un ascensor de alta tecnología para acceso a la sala de preembarque.

En la planta alta, que sólo es ocupada en la actualidad para la confitería, el plan contempla su ampliación y por eso contará con una gran sala de embarque, cocina, 2 cafeterías y un cuerpo de baños. La inversión en estos trabajos está estimada en los 300 millones de pesos.

Según los detalles que se conocen hasta ahora, las refacciones incluirán también los arreglos en la pista, las calles de rodaje, plataforma y un nuevo balizamiento, con un presupuesto calculado de 350 millones de pesos.

 

El estacionamiento

 

La primera obra concreta del plan de remodelación integral de la estación aérea es el nuevo estacionamiento. Fue licitada en abril del año pasado y los trabajos fueron adjudicados a la empresa mendocina CEOSA.

 

 

El nuevo estacionamiento más que duplicó su capacidad, pasando de 110 a 274 cocheras, contando además con espacios cubiertos y sectores especialmente designados para personas con discapacidad y embarazadas. Los trabajos han tenido una inversión estimada en los 60 millones de pesos.

Ahora, lo único que resta es la instalación del equipo informático y de las cámaras de seguridad en la zona de acceso a la estación aérea. Esos equipos permitirán la cobranza a los vehículos que ingresen y salgan del lugar y las cámaras forman parte del sistema de seguridad de la zona.