El joven economista, que integra el equipo de Sergio Massa y es candidato a diputado nacional por el Frente Renovador, dijo que hay que hacer una reforma impositiva que tenga en cuenta los intereses de las provincias y que le ponga límites al endeudamiento de la Nación. Hijo del exministro de Economía del kirchnerismo y asesor de empresas, Marco Lavagna dialogó en exclusiva con DIARIO de CUYO. Sostuvo que debe haber una compensación a las provincias por la desigualdad en el costo de los fletes, que debe venir por la vía tributaria. Se mostró a favor de una apertura gradual de las importaciones y dijo que hay que dar incentivos al sector productivo para que pueda competir con los productos que ingresan del exterior.

 



-¿Es posible volver a pensar en algún sistema de promoción industrial?

-Nuestra postura es respetar el federalismo territorial y también el federalismo de los recursos y tributario. Por eso, parte de nuestras premisas pasan por cómo hacer para que en la discusión se tengan en cuenta los intereses de las provincias. Creemos que Argentina tiene que ir hacia una reforma tributaria porque hay que tener en cuenta que el peso que tienen los impuestos en el país es muy elevado y la clave es ver cómo hacemos para que la reforma sea con un modelo fiscal que no perjudique ni a las provincias ni a la Nación. Esa reforma tiene que incluir el cómo hacemos para que se incentive a la actividad productiva porque no es lo mismo una persona que gana dinero con la especulación financiera que el que tiene una inversión productiva y que genera fuentes de trabajo.

-¿Qué es lo importante en la discusión del presupuesto?

-Tiene que ver con el rumbo que se le quiere dar a la economía, porque el presupuesto está mostrando que cada vez estamos más en una economía que depende de lo financiero y menos de lo productivo y obviamente con el impacto que eso tiene en las economías regionales. Por eso es que hay que empezar a ver cómo empezamos a poner restricciones para evitar que se vuelvan a cometer los mismos errores del pasado, como en la historia del endeudamiento del país. En cuanto a la ley de responsabilidad fiscal, hay que ver que el Gobierno Nacional pone restricciones para las provincias para evitar el exceso de endeudamiento, pero se debería discutir también cuáles son las restricciones que se le deben poner a la Nación. Debe haber un equilibrio.

-Partiendo de la base de que San Juan quedó afuera del Plan Belgrano, ¿qué herramientas se podrían utilizar para las provincias que quedaron sin ese beneficio?

-San Juan tiene algunas particularidades que hay que tener en cuenta. Por ejemplo está la discusión sobre el tema minero, que no lo tienen algunas provincias del Norte, que recién están empezando de a poco a tener un impacto más grande de esa actividad. También está la cuestión vitivinícola, que tiene su tratamiento particular, como la parte impositiva en la cadena vitivinícola, pero lo que creo que realmente hay que hacer es llegar a un esquema basado en una reforma tributaria que tenga en consideración algunas particularidades que tiene San Juan.

-Por la distancia con los centros de consumo, otro problema que existe en San Juan es el alto costo de los fletes. ¿Cómo se puede trabajar para paliar esa situación?

-Eso tiene que ver con lo que yo decía que hay que tener en cuenta a la provincia en la reforma tributaria. Hay que ver cómo se compensan esos costos más altos con otras medidas.

-¿Cuáles, por ejemplo?

-Se puede aplicar algún tipo de mecanismo de compensación impositiva en todo lo que tenga que ver con los fletes e incluso ya hay varios proyectos en el Congreso que van en esa línea. Por ejemplo uno de ellos fue presentado por un diputado de nuestro sector, Alejandro Snopek, de Jujuy.

¿Hay que abrir la importación o poner límites, como en el caso de San Juan, al ingreso de vinos de Chile o a los tours de compras al vecino país?

-Creo que el tema tiene dos discusiones, una es más económica, que tiene que ver con la situación de los costos argentinos y la falta de competitividad que tiene hoy el país. Sobre eso no hay ninguna ley que se pueda sancionar que diga que a partir de ahora vamos a ser más competitivos. En todo caso en lo que se puede trabajar es en algunas herramientas impositivas que permitan reducir los costos de los impuestos para compensar un poco, pero después tiene que haber una política que mire la competitividad, a lo cual parecería que hoy el Gobierno no está apostando.

"Una de las cosas que preocupan es la falta de creación de puestos de trabajo".


-¿Pero hay que abrir o cerrar las importaciones?

-Yo no soy de los que creen que tiene que haber una economía cerrada, pero lo cierto es que venimos de un gobierno anterior que por una cuestión de restricción de dólares tenía una economía así. Lo que hay que hacer es un cambio en el esquema, donde se pueda empezar a compensar. Por eso digo que hay que abrir la importación de a poco para la producción. Pero eso lleva un período de tiempo, no se puede hacer de un día para el otro. Macri hizo una apertura muy rápida, con los impactos que eso tiene. Y lo que creo que hay que hacer es dentro de un período de tiempo ir haciendo una apertura inteligente y en ese período darle las herramientas, en este caso a San Juan, para que sus industrias y el sector vitivinícola tengan la capacidad para que el día que llegue la apertura mayor puedan competir.

-¿Cuál es la posición de su sector en el tema de la minería y sobre la quita de retenciones a la actividad?

-No estamos a favor de la reducción que se hizo, pero no por una cuestión de que el reclamo no sea justo, sino por cómo había que optimizar los costos en el país. Argentina venía con un déficit fiscal muy elevado y había que empezar a corregir un montón de cuestiones que tienen un costo. La clave de las correcciones era cómo se distribuían y quién pagaba esos costos. A muy pocos días de asumir el Gobierno redujo las retenciones a las mineras, pero también sacó impuestos a los autos de lujo, con lo cual destinó recursos a esos sectores, pero no a otros, cuando lo que había que hacer era ver cómo se hacía para contener el deterioro social que había. Como no se pudo compensar, se produjo un aumento del nivel de pobreza.

-¿Y a la actividad minera cómo la ven?

-No hay mucha discusión sobre que hay que lograr una minería sustentable. Creo que debe venir un proceso en el que se le pueda dar más transparencia y más confianza a la gente sobre la minería. Además, creo que la licencia social sobre una actividad como esta es absolutamente necesaria y creo que el problema que tenemos hoy es que no está esa licencia social, Por eso se hace necesario crear los mecanismos para cambiar esa situación. La minería es un sector que tiene un potencial fenomenal en Argentina, pero hay que trabajar para que sea sustentable, con licencia social, con cuidado del medio ambiente y que tenga un derrame productivo importante.

"La economía se va concentrando cada vez más y no hay una mejora social"

-¿Qué posición tienen con respecto al gradualismo del plan económico?

-Coincidimos con el gradualismo, pero el problema es cómo lo está haciendo el Gobierno, porque se trata de un gradualismo pero con ajuste, que produce un deterioro de la economía, por lo menos en algunos sectores. Además, el derrame no les llega a todos y por otro lado hay una actividad que atiende más lo financiero. Entonces el problema está ahí porque se atiende más lo financiero y termina siendo una economía para pocos, sin derrame social.

"Hace falta una economía que fomente menos lo financiero y más lo productivo"

-¿Se puede exportar con el dólar al valor actual?

-Argentina tiene un problema de competitividad importante, que no se está resolviendo. Pero eso no significa que la respuesta sea una devaluación. Es que si se hace y al cabo de un año todo se va a precios, no sirve de nada. Hace falta tener un programa en el que el tipo de cambio sea una de las variables, pero no la única.