El titular de la central industrial de la provincia, Hugo Goransky, se mostró optimista con la actual situación del sector, pero reclamó la necesidad de reducir la presión tributaria y poder ser más competitivos para exportar. Entre los problemas por los que atraviesa la actividad mencionó la suba de costos, como el de la electricidad, que no pueden trasladar a sus productos si quieren vender y también pidió una revisión de las tasas que cobran los municipios. Destacó el buen diálogo que hay entre el Gobierno nacional y el Provincial y llamó a sus pares a no bajar los brazos.

 

 

-¿Cómo está la industria sanjuanina?


-La industria está en una transición, los industriales somos optimistas por naturaleza y lo importante es asumir cuando hay problemas y no taparlos. Creemos que van a venir tiempos mejores y que la competitividad nos va a permitir poder solucionar muchas cuestiones para producir. A partir de mi gestión nos hemos trazado tres ejes. Uno es la responsabilidad social empresaria, la segunda es la competitividad y la tercera es el fomento de la industria. La responsabilidad social empresaria tiene que ver con ser sustentables, tomar en cuenta el medio ambiente y en esto quiero hacer hincapié en una frase del papa Francisco, quien habla de cuidar la casa común, el lugar que nosotros habitamos porque es el que les vamos a dejar a nuestros hijos y nietos. Sobre la competitividad estamos convencidos de que tiene que haber una reforma de las leyes impositivas, para tener menos presión fiscal, de modo de poder exportar y no tener miedo de los productos que vengan de afuera porque los nuestros van a ser competitivos. El otro punto es trabajar en una reforma de la ley laboral, que sea sana para los trabajadores y los empresarios y que genere empleo.

 

-¿Qué pasa con la normativa actual?


-No genera empleo, es vieja, pensada en su momento para protección del trabajador, pero está poniendo en riesgo a las empresas que les dan trabajo a mucha gente. Por eso es necesario modernizarla, que sea equilibrada y que no sólo proteja al trabajador sino al empresario también. Tenemos la sensación de que después de las elecciones, empresarios, gremios y el Gobierno vamos a tener que sentarnos a hablar en una mesa y cada sector va a tener que ceder un poquito para que nos vaya mejor a todos. Una buena oportunidad de empezar a discutir esos temas va a ser el coloquio que hemos organizado, en el que se van a plantear cuestiones tales como los problemas de la competitividad y las economías regionales. Son los ámbitos para poder dialogar. También en el coloquio de los jóvenes estará el tema de los emprendedores, porque es muy importante generarlos, porque son las semillas que nos permiten generar cosas. El emprendedurismo es fundamental como mensaje para nuestros hijos. Debemos fomentar la cultura del trabajo, transmitirles a las generaciones que vienen que es bueno producir, generar trabajo y sentirse orgullosos de la empresa que uno tiene y que esta es la forma de que la Argentina crezca.


-¿Todos tienen las mismas oportunidades?


-Estamos contentos de que las provincias del Norte tengan el Plan Belgrano de fomento a la industria, pero me parece que todo el país se merece planes similares que compensen las asimetrías.

"Hay que trabajar en una reforma de la ley laboral, que sea sana para los trabajadores y los empresarios y que genere empleo". 

"Debemos transmitirles a las generaciones que vienen que es bueno producir, generar trabajo y sentirse orgullosos de la empresa que uno tiene".

-¿Con un dólar al valor actual se puede exportar?


-Considero que el problema no es el dólar sino la presión fiscal y los costos impositivos. Puede haber un ajuste natural del valor del dólar, pero debemos dejar de pensar en esa moneda porque todos los países de verdad no están mirando la divisa norteamericana sino piensan en la moneda local de cada país. La realidad es que hay que empezar a pensar en que hay que ser competitivos y para ir en ese camino hay que tener en cuenta que nuestros productos son buenos, al igual que nuestros empresarios y trabajadores. Lo que hay que hacer es bajar las cargas impositivas que nos hacer ser muy poco eficientes, pero de manera que el Gobierno nacional pueda recaudar de una manera real, que no haya mercado informal, que todo el mundo pague impuestos y que vayan a obras de infraestructura y no a subsidios o a agrandar la estructura del Estado.


-¿Están aprovechando los créditos disponibles?


-La industria está tomando créditos, pero estamos siendo muy cuidadosos porque todavía hay miedo. Es como dice el refrán, que cuando uno se quemó con leche ve la vaca y llora. Pero creemos que no hay que tomar préstamos para gastos corrientes sino para invertir, tecnificarse, hay que ser competitivos. Hoy en San Juan y en la mayoría de las economías regionales estamos teniendo el problema no solamente del flete y de llegar con nuestros productos a los grandes centros de consumo. Buenos Aires, Córdoba y Rosario constituyen un país diferente al resto de la Argentina y las industrias que están más cerca tienen casi un 20% de diferencia con los productos que elaboramos en San Juan. El Gobierno local tiene un plan de asistencia en este sentido para poder sacar nuestros productos a los grandes centros de consumo porque, para ser sinceros, San Juan no tiene un gran mercado interno. Otro problema de la industria local son los costos fijos, como el energético, que desde enero de 2016 hasta la fecha ha subido casi el 270%. Ese costo no lo podemos trasladar a nuestros clientes y por eso tenemos que ver cómo lo podemos solucionar. Otro gran impacto en la factura de la luz son los costos impositivos, que constituyen casi el 50% del monto. Tampoco hay que olvidar otro ingrediente, que son las tasas municipales. Antes no tenían tanta incidencia, pero ahora sí lo tienen y generan un costo mayor.

"Hay que trabajar en las tasas municipales de las facturas energéticas, y que los municipios ayuden aportando su granito de arena".

-¿Le han planteado estas cuestiones al Gobierno?


-Algunos lo charlamos cuando asumió este nueva conducción y se está avanzando en algunos puntos, pero otros faltan para poder ser competitivos en todo orden. Entre las cosas que faltan estamos hablando de establecer áreas industriales, distintos de los parques, porque no están ubicados en estos últimos, y que generan algunos problemas porque han quedado en medio de zonas densamente pobladas. La idea es trabajar para lograr que estos problemas se solucionen. También creemos que hay que trabajar en las tasas municipales de las facturas energéticas, y que los municipios ayuden aportando su granito de arena. A nadie le sirve que a las empresas no les vaya bien.

"Otro problema de la industria local son los costos fijos, como el energético, que desde enero de 2016 hasta la fecha ha subido casi el 270%. Ese costo no lo podemos trasladar a nuestros clientes".

-¿Qué perspectiva ve para la industria local?


-Somos optimistas por naturaleza y en la perspectiva hay que ver el vaso medio lleno y no medio vacío. Creemos que hay un bueno diálogo entre el Gobierno provincial y el nacional, creemos que muchos de nosotros y también en otras cámaras hay mucha gente que le interesa tener una provincia a largo plazo. Hay dos cosas que fueron política de Estado en San Juan, la minería y el camino a Chile y las dos se están logrando. Por eso es tan importante la perseverancia en una provincia con las características que tiene San Juan, con viento Zonda, terremotos y aridez del suelo, por ejemplo. Y si lo lograron nuestros antecesores, lo importante es apostar a la cultura del trabajo y a que los problemas no nos hagan bajar los brazos sino empezar a pensar en un país distinto y en una provincia que, de alguna manera, no dependa exclusivamente de un producto sino que haya diversificación industrial. Queremos un polo de desarrollo industrial para que cuando dentro de 10 años esté el puerto de Coquimbo disponible estemos en condiciones de exportar al Pacífico.