Construidos en dos etapas muy bien definidas, del ’40 al ’60 y después en la década del ’80 y principios del ’90, en San Juan hay 9 edificios que se hicieron con fondos nacionales, provinciales o municipales para destinarse a la hotelería, de los cuales hoy sólo funcionan tres que fueron concesionados a privados. Otros cuatro están en proceso de recuperación y a punto de iniciar la licitación para su concesión; y hay otros dos hoteles abandonados, aunque para uno hay de ellos hay un proyecto para recuperarlo.
Si las proyecciones del gobierno se cumplen, antes de fin de año habrá 7 hoteles (con los 3 que ya funcionan) recuperados y en proceso de restauración para el turismo, sumando plazas para San Juan.
Hoy, son propiedad de la provincia los que funcionan y fueron concesionados hace dos o tres años: El Gran Hotel Provincial -ex Nogaró- y el Termas de Pismanta. También funciona el hotel Difunta Correa que es administrado por el Ministerio de Gobierno, según informó el secretario de Turismo de la Provincia, Dante Elizondo.
Los que están en proceso de recupero y también son propiedad del Estado provincial, son: Agua Hedionda -hoy Hotel Termas de Huaco-, cuyos pliegos licitatorios están listos para salir; el hotel de Barreal -al que todavía se le están haciendo ajustes legales-; y Cuesta del Viento que ya fue adjudicado y cuyo nuevo concesionario será anunciado por el gobernador Gioja esta semana.
Pero además la provincia ha recuperado el histórico paraje Las Hornillas, que se compró dentro de la estancia Manantiales; allí el gobierno hará inversiones para ponerlo en valor.
Los otros dos hoteles abandonados eran propiedad de dos municipios: El hotel Terrazas de Rivadavia, que pasó a manos privadas por un canje y hoy es parte de un proceso de quiebra. Y el hotel Lateral Zonda, cuya construcción quedó parada cuando llegó al 70% y hoy el intendente departamental quiere concesionarlo a un privado.
La historia
Hay dos etapas diferentes en el proceso de recuperación de estos hoteles: La primera en el año 1986, cuando durante un gobierno bloquista la provincia inicio un proceso de privatizaciones de los hoteles estatales, principalmente el Gran Hotel Provincial, Pismanta y Agua Hedionda, pero también se hablaba de los de Zonda, Rivadavia, Barreal y ciertas zonas del dique de Ullum. En el ’88 se concesiona el Gran Hotel Provincial y Termas de Pismanta a favor de la firma Nogaró, quedando fuera Agua Hedionda.
La segunda etapa llegó en la primer gestión de José Luis Gioja, cuando en el año 2005 se entregó la concesión del ex Nogaró al Grupo América y después, en el año 2006, el gobierno entregó la concesión por 15 años del hotel Termas de Pismanta a la cooperativa de trabajadores Cacique Pismanta.
Hoy el gobierno está dispuesto a concesionar otros 3 hoteles más, ya mencionados; mientras que Las Hornillas quedará en sus manos, por el momento. Elizondo, dijo que "desde que asumimos esta gestión hay una decisión política de recuperar todos los edificios hoteleros para el turismo, esos hoteles no pueden estar abandonados".
Juan Manganelli, director de Planeamiento, destacó que para recuperar los hoteles abandonados "hay que apuntar hacia arriba. Las mejoras y trabajos de restauración, consolidación y presentación exterior son muy importantes. Creo que un hotel como el de Barreal merece ser ícono de la hotelería de la zona y de la provincia", dijo el funcionario.

