Mayor. Uno de los barrios en los que el IPV apura las escrituras es el Valle Grande, en Rawson que, con sus 1.000 viviendas, es el complejo en construcción de mayor tamaño de la provincia.

En el Gobierno sanjuanino están trabajando en un plan de regularización dominial, que consiste en la entrega de escrituras a las familias que no cuentan con el título de propiedad de su casa. Según los cálculos que hacen en el Instituto Provincial de la Vivienda, la mitad de los inmuebles entregados en los últimos 65 años, desde la creación del organismo, que son unos 35.000, no tienen ese documento, que convierte a su poseedor en propietario. Para llevar adelante la iniciativa habrá aporte de fondos provinciales y han solicitado la ayuda de la Nación, para que cada vecino tenga que pagar el menor monto posible y en cuotas, explicó Juan Pablo Notario, interventor en la repartición. Estiman que cada trámite costará unos 15.000 pesos, pero todavía no está definido cuánto deberá afrontar cada vecino.

La escritura es el documento que demuestra que una persona es la propietaria de una casa, lo que le permitirá, por ejemplo, vender o alquilar el bien, solicitar un préstamo bancario para ampliarla, usarla de garantía para alquilar un comercio u otro inmueble o realizar la sucesión de la propiedad a los herederos. Y como muchos adjudicatarios del IPV creían que la vivienda debía estar cancelada para solicitar el título, no se habían preocupado por iniciar el trámite. Según mencionó Notario, la vivienda se puede escriturar aun con deuda y lo que se genera es una hipoteca en favor del IPV, que garantiza la cancelación del crédito pendiente.

Para llevar adelante el plan, el funcionario contó que se ha creado un área de regularización dominial, integrada por profesionales de distintas áreas, como agrimensores, escribanos y abogados, entre otros, que van a trabajar junto a la Escribanía de la repartición.

Lo que va a hacer la nueva área es el seguimiento después de la entrega de cada barrio para que se cumplan con todos los requisitos para formalizar las escrituras, como son los finales de obra, que se obtenga la nomenclatura catastral y que también se donen las calles a los municipios donde se encuentran emplazados los barrios.

Para llevar adelante la tarea explicó que habrá aporte de fondos provinciales y también han pedido la ayuda de la Secretaría de Vivienda de la Nación. Y agregó que han firmado un convenio con el Colegio Notarial de San Juan para bajar los costos del trámite, que ronda los 15.000 pesos para una vivienda del IPV, que tienen un fin social. "Queremos bajar lo más posible los valores y que se pueda pagar con algún plan", dijo Notario.

La idea que tienen en el organismo es que los nuevos barrios que se vayan entregando se vayan escriturando y sanear los que hay para atrás. No hay un cronograma para terminar con la tarea, pero Notario dijo que la idea es regularizar la mayor cantidad de viviendas posible en el menor tiempo.

El interventor recordó que cualquier casa del IPV que no esté cancelada no se puede alquilar, vender o prestar, pero insistió que, aun cuando no se haya pagado en su totalidad, se puede escriturar. "Es como tener el DNI de la vivienda, porque de adjudicatario se pasa a ser propietario", sostuvo.

Entre las trabas que demoran el saneamiento de algunos barrios mencionó que fueron ejecutados por asociaciones que ya no existen o a través de empresas constructoras que quebraron y luego desaparecieron, o también los terrenos están a nombre de personas que ya no están. Por eso hay complejos en los que el trámite es más complicado y puede llegar a demorar más tiempo que en otros, pero la idea es completar el trabajo con todos.

Construcción

6.500 Es la cantidad de casas que están actualmente en construcción en la provincia según los datos que maneja el IPV, aunque el número fluctúa según el mes del año.

OPINION

"Se va a mover  el mercado"

Cristina Luluaga

Miembro del Colegio de Corredores Inmobiliarios

"La ventaja de tener la escritura es que en primer lugar la persona tiene el título del inmueble, o sea sabe que la propiedad es suya y que ya no pertenece más al IPV. Al tener no sólo la tenencia y pasar a ser propietario, tiene también la ventaja de que puede disponer del bien que, para el mercado inmobiliario, es una cuestión muy positiva porque significa que van a ingresar nuevos inmuebles al sector. Eso no quiere decir que todo el que tenga una vivienda del IPV escriturada vaya a querer venderla, pero muchos pueden estar dispuestos a hacerlo, para a lo mejor irse a una casa más grande o con mayores comodidades. Sin la escritura esto no lo podían. En conclusión creemos que se trata de una medida que con seguridad va a mover el mercado inmobiliario local".