Este negocio es una fiambrería familiar en Villa Krause, que recibió una factura de $25.000. Sus dueños no quieren hablar porque no saben qué hacer. Las facturas anteriores fueron de $12.800 y de $9.400.

 

 

La eliminación de los subsidios y los fuertes aumentos autorizados por la Nación a las transportistas y generadoras eléctricas ya están causando impactos en la provincia. Tras una recorrida DIARIO de CUYO constató que hay comercios que cerraron por no poder afrontar los tremendos importes que llegaron de más del doble y hasta el triple, otros que decidieron no pagar y arriesgarse a lograr una financiación por parte de la distribuidora Energía San Juan; y otros que no saben donde achicar para poder afrontar la factura ante una caída de ventas que no se detiene. Por el tarifazo también habrá menos deporte: los clubes deportivos están recortando las horas de entrenamiento nocturno -el horario más demandado porque es cuando termina la actividad laboral-, para apagar temprano la luz debido a los fuertes costos que están llegando en las boletas. "Es una situación muy crítica. Uno de los costos que debemos asumir es el de la luz y esta vez ha venido demasiado elevado. Aquí hay comercios familiares chicos, que han recibido boletas de 50 mil pesos. Es insostenible ante la caída de ventas, que se suma a los alquileres y tasas municipales", se quejó ayer la titular del Centro Comercial e Industrial de Rawson, Carina del Valle Quiroga. Uno de los comerciantes que sucumbió es Daniel Mestre. Cuando le llegó la boleta de luz de $20.000 decidió cerrar la heladería "Que helado",el pasado 30 de marzo, en bulevar Sarmiento frente a la plaza de Villa Krause, . En tres años llegó a tener tres empleados y ahora conduce un camión de terceros para vivir. "En la misma fecha del año pasado la boleta rondó los $9.000" dijo Mestre, para quien la cuenta es clara: hace un año debía vender 450 helados por mes para pagar la luz y ahora precisaba vender 800, algo imposible ante la caída de ventas.

 

Juan Manuel Luna, a cargo de un avícola, dijo que el costo de la luz subió de $3.300 a $5.000 en un mes.

 


Otro negocio en problemas es el de Víctor Rodríguez, una carnicería y verdulería en Avenida España y Aguilar. La boleta de luz le pasó de $3.200 a $8.500 en el lapso de un mes. Ya se juntaron dos facturas, no puede pagarlas y tomó una decisión: esperará que le corten la luz, irá a Energía San Juan a reconectarla y solicitará el plan de pagos máximo de 12 cuotas para pagar. "Después veré qué hago", dijo el propietario del tradicional local "Tres Rodríguez" que jura que en 35 años nunca llegó al extremo de dejar de pagar una factura eléctrica. "Nos están matando, nos vemos en figuritas para pagar la última boleta", dijo Juan Manuel Luna; en una avícola cercana. Hace sólo 8 meses se hizo cargo del negocio y dice que ya está pensando cerrarlo. En marzo pagó una boleta de luz de $3.000 y ahora le llegó a $5.500 sin que hayan aumentado las ventas del negocio. "La recaudación diaria apenas nos alcanza este mes para solventar la compra de mercadería. Si uno vendiera más podríamos solventar el gasto de luz, pero no es así", lamentó.

 

Víctor Rodríguez, dueño de una carnicería esperará que le corten la luz y refinanciará la deuda a 1 año.
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En los clubes deportivos también sufren el tarifazo. Nacif Farias, presidente de la Federación Sanjuanina de Fútbol y Pedro Campos, tesorero de la Liga Sanjuanina de Fútbol, admitieron que el gasto en electricidad se ha convertido en un problema. Los clubes más chicos que tenían boletas de $1.000, hoy no bajan de $6.000; y la mayoría no recibe el subsidio nacional porque el medidor no está a nombre del club, dijo Campos. Por eso han reducido el uso de las canchas deportivas de noche: se cierran a las 20,30, cuatro horas antes que lo normal. Y para los partidos alquilan generadores, que salen más baratos que usar el servicio eléctrico.

 

Tras 3 años la heladería de Daniel Mestre cerró el 30 de marzo pasado porque le llegó $20.000 de luz el doble que hace un año.