Situación. José Maldonado, titular de Uprocam, manifestó su preocupación por los altos costos de la actividad del transporte de cargas.

 

El costo de transportar una carga en camión a cualquier punto del país subió en el primer bimestre del año un 4,51%, situación que puso en estado de alerta al sector transportista porque dicen que conspira contra la competitividad de la actividad. En San Juan, José Maldonado, titular de la Unión Propietarios de Camiones (Uprocam), dijo que han tenido que resignar las ganancias para mantener los clientes y poder seguir trabajando debido a que caído la demanda por el alto costo del flete.

Según las estadísticas que manejan en la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), a la que está adherida Uprocam, una gran porción del aumento de costos tiene estrecha vinculación con el aumento del combustible en el mercado interno. Por ejemplo, la suba de febrero constituye el cuarto incremento del gasoil en los últimos cinco meses.

El primero se produjo en octubre, con un alza del 7,96%, y luego en diciembre agregó un 5,82 4,8% y al mes siguiente, otro 3,07 un notorio incremento de más del 24 % en los últimos cinco meses.

De acuerdo a los registros de FADEEAC, el aumento de los costos el año pasado fue del 23,22%, que si bien es inferior a los números del 2016, cuando el incremento fue del 36,8%, siguen una espiral ascendente, que se ha mantenido en los dos primeros meses del 2018.

Según Maldonado, para mantener los camiones en las rutas, han tenido que resignar utilidades. Dio como ejemplo que en promedio, un flete a Buenos Aires tiene un costo de unos 30.000 pesos, pero que los transportistas cobran menos para tener trabajo. En la práctica el valor que se cobra ronda entre unos 25.000 pesos. A Córdoba la tarifa es de 17.500 pesos.

El cálculo del costo se hace teniendo en cuenta que el kilómetro está en los 25 pesos en el caso de cargas comunes. Los valores se elevan un 20% si el camión tiene que llevar sustancias peligrosas, como combustibles, carbón o productos químicos.

El costo del gasoil en San Juan, según explicó Maldonado, está en los 24 pesos por litro en promedio. Algunos transportistas, que tienen tanques instalados, suelen comprar al por mayor y obtienen algunos centavos menos, pero no son todos. El dirigente aclaró que el transporte de cargas no tienen ningún tipo de subsidios en el país.

El estudio de los gastos que hace mensualmente la entidad nacional, mide 11 rubros que impactan directamente en los costos de las empresas de transporte de cargas de todo el país, y es referencia en buena medida para la fijación o ajuste de las tarifas del sector.

En febrero, el incremento tiene origen a partir de un nuevo ajuste en los Combustibles (3,07 %), uno de los principales insumos del sector. En segundo lugar, se destacan Gastos Generales (6,05 quileres y servicios, y Peaje (3.09 ros, Patentes y tasas no han sufrido modificaciones (ver infografía).

El problema es que en el primer bimestre del año 2018, se mantiene la tendencia alcista en la actividad, que viene desde el año pasado.

 

 

 

 

Referencia

25

Es la cantidad de pesos que cuesta, por kilómetro, el transporte de una carga desde San Juan.

 

 

  • Panorama local

En San Juan hay unas 150 empresas dedicadas al transporte de cargas, pero en su gran mayoría tienen hasta 10 camiones en promedio. Una excepción es el caso de Transportes Sánchez Huerta, que tiene alrededor de 300 unidades en su flota. Hay otras en las que hay una sola unidad, manejada por su dueño.

 

 

> Presión impositiva

 

Otra de las preocupaciones de los transportistas es la fuerte presión impositiva que está padeciendo el sector. Según los estudios que tienen realizados, el impacto fiscal sobre la tarifa final es del 40,5%, es decir que de cada 1.000 pesos que se pagan por llevar una carga, poco más de 400 pesos van para el Estado, mientras que el empresario transportista sólo se queda con 39 pesos. En otras palabras, el Gobierno recibe con cada flete 10 veces más que el transportista.

Siguiendo con la cuenta, el 25,8% va para salarios, 8,5% para combustibles, 5,3% para amortización de las unidades y el 16% para costos operativos y estructura.

Según Maldonado, estas cuentas muestran los problemas de rentabilidad de la actividad.