El acto de hoy era importante para el Gobierno Nacional y habían invitado a todos los gobernadores, pero el sanjuanino no fue. ¿Una muestra de lo que quiere el pocitano para su relación con el macrismo?
Es un juego complicado el del gobernador de San Juan, Sergio Uñac: mantener las buenas migas con la Nación, sin ponerse la camiseta amarilla, y mucho menos dejar que sus compañeros peronistas se la pongan. “Yo estoy para gobernar San Juan”, suele contestar a los medios que le preguntan del tema. Y parece que está dispuesto a llevar esa frase hasta las últimas consecuencias.
Cuando le llamaron de Capital Federal dijo que no podía, por los preparativos de la Fiesta Nacional del Sol, excusa real y a la vez ideal para no sonar antipático. Es que en los últimos días la gestión lo llevó a estar con el presidente Mauricio Macri y con el ministro Rogelio Frigerio con demasiada frecuencia y el sanjuanino decidió regular.
Hay un filo muy pequeño entre estar demasiado pegado a un proyecto al que no pertenece y hacer desplantes y pelearse, lo que le complicaría la gobernabilidad, de manera segura. No ayudó el desaire de los legisladores del Frente para la Victoria al presidente en Barreal. Y llamó la atención la actitud del diputado nacional Daniel Tomas, quién dijo en una entrevista en Radio La Red que no fue a ese acto porque no tiene auto oficial. Sorprende a quienes no conocen a Tomas, al resto, no nos sorprende. Tomas es Tomas gracias a Gioja. Ahora que Gioja tiene menos protagonismo, Tomas es más Tomas que nunca.
En definitiva, lo de hoy en la mañana parece un cuadro pintado de lo que quiere el sanjuanino para su relación con el Gobierno nacional: lo suficientemente cerca para hacer la mejor gestión posible, pero lo suficientemente lejos para que no lo mezclen con un proyecto ajeno. La interna del PJ arde y puede quemar tanto al que se arrime mucho como al que se aleje demasiado. En ese clima, hay una pregunta que nadie responde aún: si Gioja logra presidir el PJ nacional no podrá continuar en la jefatura del sanjuanino, se intuye. Y, de ser así, ¿quién debería gobernar a los peronistas de ésta provincia? La respuesta es obvia, pero a muchos, como a Tomas, no les va a gustar la respuesta. En mayo se termina el misterio.
