La normativa de la Ciudad de Buenos Aires que prohíbe la publicidad de bebidas alcohólicas en la vía pública entró en vigencia y dejó al descubierto una perlita.

 

La medida surgió tras la tragedia de la fiesta electrónica de Time Warp como respuesta al clamor social en la búsqueda de responsabilidades. Sin embargo, el reemplazo de propagandas dejó qué desear. Así lo mostró en Twitter el CEO de la bodega Catena Zapata, ya que en el lugar en donde se promocionaba un vino ahora aparece la propaganda de una bebida energizante, muy común en las fiestas electrónicas, casualmente, como la de Time Warp y tantas otras. Y no genera los puestos de trabajo ni el posicionamiento del país en el mundo que sí ocasiona la industria vitivinícola: