La Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI) no alcanzaron ayer un acuerdo pleno por la denominada revisión del artículo IV y continuarán negociando durante la primera quincena de noviembre.

El ministro de Economía, Amado Boudou, intentó minimizar la falta de entendimiento al sostener que "la relación con el FMI es totalmente secundaria", ya que la Argentina no le está pidiendo asistencia al organismo. Boudou formuló estas declaraciones a la prensa tras reunirse ayer con el director gerente del FMI, Dominique Strauss Khan.

Las negociaciones continuarán en Canadá, en noviembre, durante la próxima cumbre de ministros de Finanzas y gobernadores de Bancos Centrales del denominado Grupo de los 20 (G-20).

El ministro aseguró que no habrá una misión de auditoría convencional sobre las cuentas de la Argentina y sostuvo que sólo será un intercambio de información a nivel técnico.

"Una misión de auditoria no va a haber, lo que sí puede haber es una reunión o misión en un contexto de intercambio de información donde Argentina exponga sus cuentas, su plan de gobierno, sobre todo en el marco del G-20", dijo el ministro.

El FMI aún no se pronunció sobre cómo ha quedado la relación con la Argentina.

Consultado Boudou sobre los alcances de la revisión acordada, el jefe del Palacio de Hacienda dijo que aún faltan definiciones centrales, como por ejemplo la fecha.

En otro orden, el ministro reveló que "estamos trabajando en varias alternativas para avanzar en el tema de los bonos que habían quedado sin canjear" y sostuvo que "vemos que los mercados están recibiendo muy bien las medidas que está llevando adelante Argentina".

Boudou reiteró además que la propuesta para este grupo incluirá una quita superior al 65% "porque por ley no se puede ofrecer algo igual o superior a lo que se ofreció en el canje anterior".