La mina de oro y plata Casposo -la más chica de las tres en producción que hay en San Juan- tiene nuevos dueños. Su propietaria Troy Resourses Limited confirmó la venta del 51 por ciento de sus acciones a la empresa Austral Gold Limited, quien a su vez anunció que invertirá 10 millones de dólares en el corto plazo para reestructurar y reabrir la empresa. La mina está ubicada en Calingasta, a 150 kilómetros de la Capital sanjuanina y desde fines del año pasado está paralizada y afronta reducciones del 44 por ciento de sus trabajadores, porque su pequeña escala no resistió la política cambiaria y de retenciones que estuvo vigente en el país. Tras la quita de retenciones a la minería y el fin del cepo llegó el oxígeno inversor y se produjo el cambio de manos que ayer fue confirmado por Troy en su página web oficial.

El comprador es Eduardo Elsztain -dueño del Banco Hipotecario y de IRSA, el grupo desarrollador de shoppings en el país- quien incursiona en el sector minero desde hace un quinquenio a través de Austral. En el comunicado oficial se informa la adquisición de una participación del 51% inicial en el proyecto por tres millones de dólares, además de una opción para adquirir el 30% restante durante un período de tres años que comienza en diciembre de 2018 por un total de siete millones de dólares. En el informe se aclara que esos valores se ajustarán al alza en caso de que al momento de realizar cada pago el precio de la plaza supere los 16 dólares la onza. ‘Esta es una adquisición clave y representa otro paso en nuestra estrategia de construir en América del Sur uno de los principales centros de metales preciosos’’, dijo Elsztein, presidente de Austral, y agregó que ‘con nuestra creciente cartera en Chile, y la integración del negocio de Argentex en Austral, 2016 se perfila a ser un año de crecimiento y transformación de la Compañía’’. Por su lado, Stabro Kasaneva, director Ejecutivo de la firma, agregó que ‘Casposo representa una oportunidad única para Austral. Estamos muy contentos de comenzar el proceso de aprovechamiento de nuestro equipo técnico con experiencia para transformarlo en un proyecto rentable, al igual que hemos hecho con Guanaco en Chile’’.

Es una incógnita aún cuando se producirá la reapertura de la mina y que pasará con los puestos de trabajo, aunque fuentes del sector afirmaron que ‘’seguramente los nuevos dueños tendrán que incrementar el personal si quieren operar el yacimiento’’. Del plantel original de 450 empleados, ya hay 140 que se desvincularon con un equilibrado arreglo de retiro voluntario -100% de indemnización, más suma fija de $10.000 y garantía de 6 meses de obra social en lugar de los 3 que indica la ley-, mientras que en los próximos días ‘se sumarán más empleados hasta completar 200 solicitudes’’, explicaron ayer en la Subsecretaría de Trabajo. La inversión inicial se destinará a desarrollar e implementar un plan de reingeniería de Casposo, para lograr rentables las operaciones dentro de 12 meses, lo que incluye estudios geológicos, diseño y procesamiento de la mina, rediseño de sus operaciones de acuerdo con el tamaño del depósito y optimización del ciclo de procesamiento.