Cuando parecía que el Paso de Agua Negra iba a tener una floja temporada tras el récord de interrupciones que tuvo en pleno verano, y los problemas para hacerse con dólares, los números finales terminaron mostrando lo contrario y se ubicó como la segunda mejor campaña de la historia. Es que si bien el flujo de tránsito con respecto a la temporada anterior cayó, lo hizo sólo en un 6,4%, tras oficializarse ayer el cierre del camino internacional por un fuerte temporal que comenzó el viernes por la tarde. En total 35.586 personas -entre ingresos y egresos- lo utilizaron y lo hicieron a través de 10.235 vehículos, según informó la Secretaría de Relaciones Institucionales de la provincia. Fue clave el fin de semana largo de Semana Santa, que en apenas 6 días embolsó 3.450 usuarios.
Récord de cortes:
El clima esta vez le jugó en contra a Agua Negra en meses claves como enero y febrero y los cortes fueron 11 en total. Es más, uno de los tantos aludes de este verano mantuvo el camino cortado 6 días consecutivos en la primera quincena de febrero, algo inédito para este paso internacional y que generó que un sin número de automovilistas permanezcan varados, porque también el Paso Los Libertadores, en Mendoza, estuvo cerrado.
El resto de los cortes también se dieron por lluvias que arrastraron lodo hasta la calzada y que lo dejaron intransitable. El último gran periodo de interrupciones que acarreó se dio en enero del 2010, pero en aquella oportunidad por un paro aduanero; mientras que desde 1997 a esta parte (año en que se reglamentó 100% el Paso) casi que no se dieron fenómenos climáticos en plena temporada que pusieran en jaque el camino.
‘’No podemos deducir que hubiera pasado si no había tantos cortes y si iba a ser récord, pero seguramente hubiéramos estado a poco de igualarla o pasarla a la temporada pasada’’, analizaron las autoridades provinciales.
El efecto cepo:
Atento a que la costa chilena es cada verano un refugio de muchos sanjuaninos, se esperaba que las medidas que le ponían coto a la adquisición de dólares y pesos chilenos, y un recargo del 15% (ese porcentaje fue en el verano, ahora es del 20%) a las transacciones con tarjetas de crédito, pusieran por delante un panorama al menos sombrío. Pero tal vez algunas maniobras de los turistas por hacerse con dinero físico esquivó esta traba.
Sin embargo, en algo sí se sintió y fue en la escasa compra de artículos (computadoras, TV e indumentaria), que años atrás hacía que los vehículos entren abarrotados al control iglesiano. Pero aquí también influyó una resolución que imprimió la Aduana a fines del 2012 que le puso un fuerte límite al ingreso masivo de estos elementos, que por la ecuación de cambio resultaban más baratos comprarlos allá que en la plaza local.
Así las cosas, el gran mérito de esta temporada es que el parámetro inmediato para comparar era la campaña 2011-2012, que había llegado al récord absoluto con 38.018 personas, y a pesar de toda esta temporada estuvo cerca de equiparar esos números.

