El Gobierno convocó ayer a industriales del sector pasero para pedirles que en esta cosecha no tiren abajo los precios de la uva al productor primario y que ‘mantengan un comportamiento ético y sin especulaciones‘. ‘Éste es un año en que nadie ganará demasiado, pero la cuestión también es que nadie pierda demasiado‘, dijo el secretario de Política Económica, Leonardo Gioja, quien presidió el encuentro. Añadió que en el Gobierno hay voluntad de financiar la cosecha con líneas de crédito blandas, pero aclaró que mirará con atención lo que se pague por el kilo de uva al viñatero. ‘Son fondos baratos y pretendemos que esos beneficios sean trasladados al productor. Sabemos que este año los precios internacionales pueden llegar a estar más bajos que el año pasado, pero pedimos que se le pague al productor un valor acorde a la realidad del sector‘, dijo Gioja. A diferencia del año pasado, en que por el clima hubo menos pasa en el mundo y el precio de este producto subió, esta temporada hay una cosecha con volúmenes normales en todas partes, a lo que se suman devaluaciones de monedas en diferentes países productores que marcan precios bajistas. Aquí algunos paseros temen que este año el precio no supere los 17 dólares la caja, frente a los 23 dólares del año pasado, lo que implica que al productor se le compre la uva a un peso menos que los 2,50 que se pagó por el kilo el año pasado. ‘Yo quiero vender a Estados Unidos el mes que viene y el productor debe saber que estamos en condiciones de pagar 1,50 pesos el kilo de la uva Flame y 1,60 la Sultanina‘, dijo Carlos Cassab. Ante esa realidad y previniendo que algún industrial tire abajo más de la cuenta el precio, Gioja advirtió que ‘queremos que nadie especule‘. El resto de los referentes coincidieron en que aún es pronto para hablar de precios y que hay que concentrarse en levantar la cosecha. ‘Hay una buena producción y debemos ser optimistas‘, dijo en ese sentido Francisco Meló, desde la Cámara de Paseros. Carlos Huertas, desde la Cámara de Comercio Exterior, coincidió con el industrial. ‘Viene una cosecha normal y lo importante es que el sector está trabajando codo a codo para levantarla, para que ningún racimo de uva quede en la cepa. Después habrá tiempo para enfocarse en la parte de mercado, es un año que recién empieza‘, dijo Huertas.