El poco Sol que se asoma en el cielo sanjuanino no deja de sorprender y preocupar a los chacareros ya que cada día que pasa empiezan a notar las consecuencias. Es que no sólo se encuentran con su producción dañada en el campo sino que una vez que el cajón llega a la verdulería perciben que se vende menos. Todo está atado al juego de la oferta y la demanda porque al tener que tirar parte de su plantación, la que llega al mercado tiene un valor más alto y la gente no quiere desembolsar más dinero de lo habitual. Es la cantidad inédita de días nublados lo que produce una disminución en la producción que supera el 5% y el motivo por lo cual deben pagar más por algo que llega con menos calidad que antes. Así lo explica Blanca Montenegro, presidenta de la Federación Agraria junto a Juan Carlos Giménez y Juan Mingorance, presidente y tesorero de la Sociedad de Chacareros Temporarios, respectivamente. Estos representantes agrícolas aseguraron que la merma en las ventas se dio en el orden del 15% respecto a la cantidad que comercializaron en el 2015, con mayor caída en algunos comercios de barrios.
‘Hay gran parte de la producción que tiene una proporción más pequeña, como los brócolis. Si no, otras se ponen más pálidas y también les afecta al sabor en los cultivos de esta época’, aseguró Montenegro. Estos son algunos de los motivos que producen la caída en las ventas. Por otro lado está la suba del precio que trepó cerca del 30% en lo que va del año, especialmente en tomate, lechuga y alcauciles, según afirmó la titular de la Federación.
El tercer motivo es que hay entre un 5% y un 7% menos de producción por las pérdidas, ‘por ejemplo yo de 3 lechugas que saco una tengo que tirarla porque está podrida y no se puede recuperar’, aseguró el titular de los Chacareros Temporarios. Esta es la realidad que deja la humedad y la falta de Sol en la provincia ya que genera hongos y pudrición. ‘Es peor que la humedad de verano porque no se hace una ceniza sobre la planta sino que directamente la pudre’, afirmó Giménez.
De todas maneras, en el INTA, el ingeniero Luis Kulichevsky, expresó que la disminución en la producción no se le debe adjudicar todavía al mal clima, sino que hay que esperar una o dos semanas más. ‘También hay que pensar que de un año a otro hay menos hortalizas por las sequías que vivió la provincia y porque la pérdida de rentabilidad que tuvieron ciertos cultivos hizo que la gente siembre menos’, indicó Kulichevsky.
Al mirar años anteriores surgió que no era habitual que se encontraran problemas de humedad en los campos para esta época. Sí en verano, pero en junio ‘hace fácil 10 años que no se da tanta humedad’, afirmó Mingorance. El tesorero de los chacareros lo percibió más que nada en su plantación de alcaucil, donde encuentra que los grandes tienen hojas amarillas y los que aún no crecen tienden a ponerse negros. Giménez, por su parte se vio afectado en sus hectáreas de lechuga y expresó que tiene que hacer aplicaciones de fungicida en las plantas que aún se pueden salvar de hongos. Ambos son proveedores de la feria de Rawson y están de acuerdo con Montenegro al afirmar que tanto en esos productos como en otros se ha dado una escalada en el precio.
Denuncias como estas llegan al INTA y según afirman se da en mayor medida que en otros años debido al mal clima. Ante esto dan algunos consejos técnicos como que rieguen con menor cantidad de agua o que hagan aplicaciones preventivas contra hongos, especialmente en ajos, cebollas, lechugas y acelga, por el rocío que reciben y la cercanía que tienen del piso.

