Avanza en San Juan la cosecha de uvas para la elaboración de mosto y pasas, y con ella, la pulseada entre los industriales que quieren contener el precio de la uva; y los productores que quieren que se valore lo que les costó producirla. La temporada arrancó este año con una fuerte brecha en el mercado de precios: Los $24 o $25 que empezaron a ofertar algunas mosteras y paseras -con pagos a 4 y 5 meses- distan casi un 67% de los $40 por kilo de uva básica que pretenden los viñateros. La industria esgrime que los precios internacionales no han variado y que el tipo de cambio dentro del país se devaluó sólo un 15% frente al 50 y pico por ciento de la inflación real, por lo que no pueden pagar más; menos una suba del 90% considerando que el año pasado el kilo de uva fue $21. Por su lado, los viñateros dicen que sus costos subieron por encima de la inflación; y hablan de un 60% de incremento de sueldos y hasta 300% en agroquímicos. Las entidades de productores están muy preocupadas y en alerta, y han salido a pedir a sus asociados que esperen y no cierren contratos de ventas. Dicen que el precio que ofrece la industria no se condice con los costos de la producción primaria, y que este año no hay sobrestock de vinos y se espera una fuerte merma en la cosecha de uvas por el clima, lo que hará subir los precios. En entidades como la Asociación de Viñateros Independientes (AVI), la Federación de Viñateros y la Mesa Vitícola esperan una merma que oscilará entre 15% y 20% en la región, a causa de la sequía, olas de calor, granizos, enfermedades y plagas y fuertes temporales de lluvia. Y si hay poca uva y no quedan existencias de vino ni de mosto, la esperanza es que el precio al productor aumente. Un dato clave se conocerá mañana (ver Pronóstico…) cuando el Instituto Nacional de Vitivinicultura dé a conocer la estimación de cosecha para San Juan, La Rioja, Catamarca y Salta.

 

LAS PARTES

"Se nos están aprovechando los grandes industriales porque el vino subió 120% el último año en góndola y al productor se nos aumentó sólo 30% el litro de vino, de 30 pesos a 40 pesos", se quejó Eduardo Garcés, presidente de la Federación de Viñateros. El dirigente recordó que el año pasado se pagó entre $20 y $22 el kilo de uva al productor, y que este año arrancó una oferta de entre $24 y $25, lo que significa un aumento de entre 14% y 20%. "Estamos bastante preocupados. No se pueden aceptar esos precios, con una inflación del 50% y un incremento del 400% en una bolsa de abono", agregó.

""Les decimos a los productores que traten de esperar porque esos precios que se están ofreciendo son absurdos", dijo el presidente de AVI, Juan José Ramos, quien también cuestionó que se quiera pagar el mismo precio que el año pasado por las uvas finas. En esa entidad esperan una merma del 15% entre Mendoza y San Juan, lo que implica que se van a cosechar entre 300 y 400 millones de kilos menos.

Pablo Martín, desde la Mesa Vitícola, dijo que no se están cerrando tratos con esos precios bajos. "Por menos de $30 el kilo de uva para pasa, no creo que se venda", dijo y agregó que para las variedades finas para vinificar los precios rondan de $60 o $70. ""Para las uvas comunes como la Cereza o la Criolla nosotros queremos una base de $40, y para las uvas blancas Torrontés, Pedro Jimenez y Moscatel, pretendemos $60", aseguró. Agregó que su entidad espera una merma del 20% este año, y que con las últimas lluvias incluso puede disminuir más el volumen.

Desde el sector industrial, el presidente de la Cámara del Mosto, Fernando Morales, justificó los precios que están sugiriendo las bodegas: "Entiendo que los valores que pueden llegar a ofrecer están vinculados a los valores del mosto concentrado a nivel internacional que nos permiten competir. Y en el frente interno, más allá del precio de la uva tenemos otra variable que es el tipo de cambio, que va por debajo de la inflación sostenidamente como ha ocurrido en el último tiempo", dijo. Morales recordó que en el 2020 se pagó por la uva alrededor de $7 el kilo, en el 2021 se pagó entre $20 y $21 y cuestionó que ahora se pretenda $40. ""La verdad que el ajuste que ha tenido el kilo de uva claramente supera la inflación argentina y cualquier indicador que querramos poner en comparación", advirtió. Añadió que ve "complejo el tema", que comprende que cada sector justifique su posición y que en las primeras etapas de negociación "hay un poco de fricción, idas y vueltas que con el tiempo llegan a un punto de acuerdo y concordancia".

Pronóstico de cosecha

El 2 de enero pasado el Instituto Nacional de Vitivinicultura junto con técnicos del INTA y representantes de las entidades viñateras de San Juan empezaron la recorrida por las fincas locales para estimar qué volumen de uva se va a cosechar en el 2022. Las cifras se divulgarán mañana, y las de Mendoza el 17 de febrero. La estimación de cosecha es un dato clave para poder tomar decisiones respecto a la elaboración, los precios y la comercialización de los productos con uvas. Hay mucha expectativa este año en San Juan dado que se estima que la crisis hídrica influirá en el volumen, además de las plagas y las contingencias climáticas. Es el segundo año consecutivo que el INV realiza el pronóstico con la participación de una mesa multisectorial para darle mayor aproximación a la realidad a los números. El organismo, que siempre ha realizado un relevamiento de 885 fincas en San Juan, agregará los datos de 200 parcelas, y llegará a 1.085 establecimientos.

Pasas, a mosto

Por el bajo precio que arrancó la cosecha aseguran que muchos productores están mandando las uvas Flame a bodegas, porque a igual precio, les resulta más económico que hacerlas pasa. Si esa tendencia se consolida, puede repetirse lo del 2018 cuando muchos kilos de variedades de pasas se fueron al mosto y luego faltó el fruto seco para la venta.