Entre los reacomodamientos políticos surgidos de los cambios en el área de Economía en el Gobierno Nacional, los tironeos en el INDEC y sus insomnios con la Comisión de Enlace del campo, no hay precisamente climas propicios para que los del interior asomen por esos despachos calientes. La pampa húmeda copa el escenario y los sillones de Giorgi, Cheppi y allegados se estremecen con la llegada de Boudou y los suyos.

Pero estaba previsto en agenda y anduvieron por Buenos Aires los directivos vitivinícolas -la conducción de la COVIAR- y el nuevo equipo de Economía de Mendoza, Raúl Mercau, el ministro, Javier Espina, subsecretario y José Luis Alvarez, el presidente del Fondo de la Transformación, la herramienta financiera del gobierno local.

Por otras vías movieron fichas Gioja y el ministro Benítez (de paso, es inminente un encuentro de los gobernadores y sus ministros). Todos los del vino, el mosto, el fresco y las pasas llevaban 2 principales objetivos: insistir en los recursos para la campaña de promoción interna y externa del consumo de nuestros vinos, el aporte del CFI y el 2,5 de las retenciones a las exportaciones del sector. El otro asunto, son los primeros giros del crédito del BID al gobierno nacional -50 millones de dólares que la Rosada baja como subsidio a la Corporación- porque ya hay entre 25 y 30 primeros grupos que arman su proyecto para ser parte del plan de integración de viñateros chicos -de hasta 20 hectáreas y que vivan de ellas- a bodegas o concentradoras que lideren una cadena, establecimientos que tienen que ser sólidos y con mercado real y demostrable.

El mosto

En torno a la Rosada, al Palacio de Hacienda y la Secretaria de Agricultura, se siguen viviendo días de tensión y las urgencias de los productores de tierra adentro contrastan por sus necesidades. Pero los directivos vitivinícolas confían en que en agosto comiencen a fluir los recursos, tanto para el Plan Integración BID como para la demorada campaña para mejorar el consumo interno (que sigue flojo) y las exportaciones (muy mal en granel, flojo en mostos y en aumento en botella).

Los del mosto salieron contentos de la última reunión de la COVIAR: Se trató -dentro del Plan Estratégico Global de la Corporación- el inminente plan estratégico de renovación e integración de la producción de mosto. No es un dato menor, porque la actividad ha cobrado vida propia, ya no es una "alternativa del vino", se ha convertido en una exportación autónoma y demanda más calidad con cada envío. El INTA prepara ya el diseño del plan de renovación, que incluirá la cuestión vitícola (la producción óptima de cepas propias de ese objetivo, es decir muy ricas en azúcar); investigación y desarrollo tanto en fincas como en las bodegas concentradoras; necesidades financiaras para estos fines; análisis de los escenarios internacionales y sus preferencias y otros varios etcéteras.

Este lunes se abre en Mendoza la licitación del mosto "estatal", es decir el que elaboró el gobierno a través de Mendoza Fiduciaria, por un volumen que ronda los 18 millones de litros.

Sigue en el calendario a la frustrada venta en San Juan, donde hubo problemas con algunas preferencias (las ventajas de precio a bodegas sanjuaninas) y todo terminó en una apresurada declaración desierta.