Cerca de 50 productores agrícolas de San Juan y Mendoza participaron ayer de un plenario de CAME que reunió a unos 400 productores de todo el país, y que concluyó con la decisión de pedirle al Gobierno nacional que declare la emergencia de las economías regionales, lo que implicaría, entre otros alicientes, reducir la presión fiscal y otorgar subsidios y créditos al sector.

La situación de la vitivinicultura sanjuanina, que atraviesa no sólo varias temporadas de sequía sino además caídas consecutivas en los precios y una aguda falta de competitividad por los costos, fue uno de los ejemplos expuestos durante el plenario, realizado en la sede de la CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa) en Capital Federal.

"Vos escuchás hablar a cualquiera acá y parece que te estuvieras viendo en un espejo, porque no pueden pagar los impuestos, la gente está sin trabajo, tienen problemas laborales y la AFIP no les saca presión", le expresó a DIARIO DE CUYO el titular de la Federación de Viñateros de San Juan, Eduardo Garcés.

Además del presidente de CAME estuvieron dirigentes de entidades productoras y agrícolas de casi todas las provincias. "Necesitamos un nuevo pacto fiscal que ordene el descalabro de la presión fiscal argentina y así recuperar rentabilidad", dijo a su turno Raúl Robín, presidente de la Confederación.

Al término de la reunión acordaron realizar protestas y manifestaciones en cada distrito, aunque no fijaron un calendario.