Un barrio a medio terminar, que se paró en 1996 (ver recuadro) y está en una zona exclusiva del departamento Rivadavia, encendió la puja entre el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) y un privado, la Cooperativa de Vivienda y Consumo San Juan Lta. ‘Gran Libertador’. El Gobierno tomó la decisión política de terminar el complejo de 141 departamentos pero a cambio pidió, entre otras cosas, que cedan el terreno y que las casas que no tienen adjudicatarios (68) pasen a manos del IPV. Estas condiciones no convencen a la cooperativistas porque dicen que los postulantes que desde hace 17 años esperan por su vivienda ‘’no tendrán ningún beneficio’’. Reactivar esta obra implicaría una inversión estatal que está en orden a los 22 millones de pesos.

‘’Nosotros nos hemos reunido con ellos y le hemos dicho que lo queremos terminar. Lo que sí, como hacemos con todos, les pedimos que escrituren el terreno a nombre del Instituto’’, explicó Martín Juncosa, interventor del IPV, que en el pasado mes de julio recibió por última vez a los representantes de la cooperativa.

Está claro que no es un barrio cualquiera y este ingrediente en la disputa es clave. Está sobre avenida Libertador antes de calle Meglioli, ocupa casi una manzana y son departamentos amplios, lejos de las propuestas estatales actuales: se trata de locaciones de 68 m2, 3 dormitorios, baño, living-comedor y lavadero. En esa zona, un inmueble de similares características ronda los 340.000 pesos.

Cuando en 1993 se diseñó la operatoria, el valor inicial de los departamentos era de 32.800 pesos-dólares. El 30% del costo lo pagaba el adjudicatario a la cooperativa, con una entrega inicial y el resto en 48 cuotas, mientras que el 70% debía financiarlo con el IPV. Casi el 80% de los 73 adjudicatarios que siguen hoy en pie no saldaron ese primer desembolso, por lo que ahora el IPV debería actualizarles esa deuda, contraída en época de la convertibilidad cambiaria, y sumarle el valor de la cuota; mientras que los nuevos sólo abonarían la cuota. ‘’Esto nos pone en desventaja. Quieren el terreno, las casas y toda la gente que esperó casi dos décadas va a terminar pagando mucho más que aquel que recién ingresa’’, apuntó el presidente de la cooperativa, Guillermo Rodríguez.

Otra ‘’pata’’ de la disputa se centra en el listado de postulantes. Juncosa dijo que ‘’tenemos dudas que los actuales adjudicatarios sean los mismos que la lista que teníamos hace unos años (data de 2008) y que no se hayan traspasado las titularidades’’. En este sentido, Rodríguez reconoció que ‘’hubo cambios pero tenemos todas las herramientas para demostrarles la legalidad de esas modificaciones’’.