El gigante hidroeléctrico Punta Negra, que empezó a levantarse hace justamente 2 años, comenzó a mostrar un fuerte avance en la obra insignia de cualquier dique: el paredón, que en este caso será el más grande de los diques sanjuaninos, con 723 metros de longitud y 98,5 metros de alto. Con un movimiento de suelo estimado en 500 mil metros cúbicos y el arranque del hormigonado de la pantalla a la roca, ya se puede ver cuál será la pendiente que tendrá la presa aguas arriba (foto), alcanzando la construcción a esta altura el 24,7 por ciento de ejecución.

Además de la presa, la empresa constructora formada por la UTE Techint-Panedile, la misma que hizo Los Caracoles, encaró al mismo tiempo otros frentes de obra: la casa de máquinas, lugar donde se ubicarán las dos turbinas (tipo Francis de 31,5 MW) y que está ubicada en la margen izquierda (detrás de un cerro); el aliviadero, que descarga los excedentes que llegan al embalse y que no se desean almacenar (por ejemplo cuando hay crecidas); y los caminos, ya sea definitivos o que sólo se utilizarán durante la construcción y que luego quedarán tapados por el agua.

Actualmente, 430 obreros están abocados a la construcción y otras 160 personas cumplen tareas tales como seguridad, gastronomía y control.

El ritmo de obra va de acuerdo a los tiempos previstos, afirmó el titular del Energía Provincial Sociedad del Estado (EPSE), Francisco Alcoba: ‘’Los desembolsos están a la orden del día e incluso algunos ítems de obra están en un punto superior a los previstos para este tiempo de obra’’. Entonces, para finiquitar la presa demandará este año y el 2013 completo; mientras que toda la obra se espera que esté lista para cortar la cinta a inicios del año 2015.

Ahora y de acuerdo a lo que explicó el responsable del EPSE de monitorear la obra civil de Punta Negra, Gustavo Carracedo, están trabajando en el ‘plinto’ o fundación horizontal que tendrá aguas arriba la cara de hormigón y que es ni más ni menos que cavar hasta la roca firme para cimentar la enorme estructura. A su vez, ya se empezó con la fundación en su cara vertical, que lo que se busca es fijar al cerro el enorme paredón. Mientras tanto, 21 camiones de gran porte están trabajando desde agosto último para empezar a retirar el volumen de material excavado para ubicar las fundaciones y transportar el ripio (de distinta granulación) que hacen al corazón de la presa y que actúan como relleno.

También una tarea que demandó una fuerte logística y que se realizó en estos últimos 5 meses, fue sacar las gigantescas compuertas de hierro del viejo Azud (ver foto en página 3), que es una barrera de hormigón que existe y que actuaba en su momento como contención del río San Juan, desviando el agua por un canal que iba a La Olla. De esa mole de hormigón, que tiene casi 60 años de antigüedad, además de las compuertas se sacarán las vigas y las paredes, dejando sólo las enormes pilastras, de acuerdo a que quedarán como pie de presa (aguas abajo) y en el proyecto ejecutivo decidieron que no era necesario ‘’volar’’ esa megaestructura.

Los avances uno por uno