En el epílogo de febrero, el Departamento de Hidráulica y las Juntas de Riego empezaron a definir las estrategias para el manejo del agua en invierno y ya tienen todo encaminado para repetir por cuarto año consecutivo los casi 100 días sin erogación de agua para riego. Pero, a diferencia de las temporadas secas anteriores, esta vez los diques no arrancan con niveles tan bajos por lo que las chances de que generen energía, especialmente Los Caracoles, se acrecientan aún más, aunque está atado al comportamiento del río en el periodo marzo-octubre.
‘’Se sigue dentro de volúmenes pobres, por eso se busca establecer un cronograma de cortes amplio, como lo hemos acordado en las últimas temporadas. Sobre el 15 de marzo nos reuniremos con las Juntas para ajustar los detalles, los días y el esquema canal por canal’’, explicó el titular de Hidráulica, Jorge Millón. En rigor, el plan es de 97 días intercalados, con junio y julio como los más fuertes, siendo los meses donde se harán las clásicas tareas de mantenimiento en los canales.
Si bien los fríos números arrojan volúmenes propios de una mala temporada hídrica, lo cierto es que está siendo sensiblemente mejor que lo que se había pronosticado. Una muestra de ello es el estado de las dos presas que hoy por hoy embalsan agua sobre el cauce del río San Juan.
En el caso de Los Caracoles, tiene una cota de 1.061 metros sobre el nivel del mar, contra los 1.034 de un año atrás. Esto implica que el volumen del espejo de agua trepó de 50 a 150 Hm3, aunque sigue lejos de la capacidad de embalse absoluta, establecida en 560 Hm3. Para que este dique genere -tiene una potencia de 120 Megavatios- es necesario que el nivel llegue al menos a los 1.080 msnm, valor que apenas sobrepasó la pasada temporada y que, así y todo, le permitió turbinar 45 días, tras arrancar el periodo de embalse casi 27 metros por debajo de los valores actuales.
Otro es el escenario en la presa Quebrada de Ullum. Es que, por decisión de las autoridades de Hidráulica, este dique no viene siendo prioridad a la hora de embalsar pero sin embargo también muestra un mejor panorama: goza de una cota de 756,4 msnm, o sea superior a los 751 de inicio de temporada pero lejos de los 768 ideales que tiene el dique más viejo de la provincia.
Un dato alentador y que no estaba en los planes de nadie, es que con las lluvias de las últimas semanas por más de 10 días no se erogó agua y eso afirmó el ‘’colchón’’ de agua de ambos diques.

