Buenos Aires, 11 de febrero.-Boudou viajó a San Pablo para participar del encuentro con Mantega, que será el primero entre ambos ministros luego de la asunción de Dilma Rousseff como presidenta de Brasil. La reunión entre ambos funcionarios comenzará alrededor de las 10 y tendrá como eje el denominado SML (Sistema de Pagos en Moneda local), con el objetivo de apuntalar las exportaciones conjuntas, informaron fuentes del Palacio de Hacienda.

Boudou y Mantega avanzarán también en los acuerdos recientemente firmados por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y Dilma Rouseff, durante la visita que la mandataria brasileña realizó al país en enero pasado. Las jefas de Estado rubricaron en esa oportunidad 14 acuerdos de integración y cooperación, que abarcaron varios tópicos, desde el proyecto de desarrollo del nuevo reactor nuclear de investigación, hasta programas de vivienda. Además, ambos países se propusieron intensificar el monitoreo en el comercio bilateral para evitar que aparezcan tensiones a poco del inicio del mandato de Rousseff y en un año electoral en la Argentina.

Si bien el comercio bilateral en moneda local se triplicó el año pasado, gracias a que se concretaron 3.254 operaciones por $ 2.633,5 millones, sigue siendo muy bajo respecto al que se sigue concretando en divisa estadounidense. Los números del 2010 significaron una fuerte mejora respecto a los $928,7 millones resultantes de 1.233 operaciones realizadas durante 2009, según datos aportados por el Banco Central.

Este sistema explica sólo el 8% del comercio total bilateral, según calculan analistas privados de comercio exterior. Las proyecciones para este año son que podría aumentar entre 12% y 15%. De esta forma, ambos equipos económicos “avanzarán en perfeccionar los mecanismos técnicos”, que dinamicen las transacciones para lograr una mayor escala en el comercio a través de este sistema, explicó un funcionario a Télam.

Esto implicará cierta modificación en el proceso que hoy involucra a los bancos centrales para efectuar las transacciones, reconoció la fuente. En la actualidad el sistema funciona de manera tal que tanto exportadores como importadores de Argentina y Brasil reciben reales o pesos, y se evitan el costo de efectuar una operación cambiaria con el dólar. Dicho costo de transacción es, de alguna manera, absorbido por los bancos centrales de ambos países. “Si bien el comercio directo con monedas locales aún es poco, en su mayoría hoy lo utilizan las Pyme argentinas y queremos que los utilicen con mayor fluida las grandes también para exportar más”, agregó el funcionario.

Según datos del Banco Central, el 75% de las transacciones cursadas fue por montos inferiores a $500.000. Desde su lanzamiento, en septiembre de 2008, el SML ya fue utilizado al menos en una oportunidad por 853 empresas, de las cuales 347 fueron argentinas y 506, brasileñas. "Por el lado argentino, los sectores económicos que más lo emplearon fueron textiles y cueros, con el 20% del monto operado (y el 27% de las operaciones) y Automotriz y Autopartes, con el 18% (24% de las transacciones).

También se destacaron el sector de Línea Blanca y Electrodomésticos con el 18% (7% de las transacciones) y el rubro Alimentos, con el 3% del monto y el 11% de las operaciones", explicaron el Banco Central. En declaraciones a la prensa brasileña, presidente de la Cámara de Comercio Brasil-Argentina, Alberto Alzueta, consideró que en el caso de Brasil el sistema fue promovido como instrumento para “disminuir la vulnerabilidad con el dólar y el euro”.

No obstante el acercamiento no es un paso lineal ya que Brasil y Argentina aplican políticas monetarias diferentes. El primero tiene un tipo de cambio flotante, y basa su política monetaria en lo que se conoce como inflation targeting (metas de inflación), mientras que Argentina se rige por un sistema de flotación administrada, con metas cuantitativas en relación a la cantidad e dinero en la economía.