A pesar de las advertencias del ministro de Gobierno, que amenazó con dispersarlos con la Gendarmería, los empleados estatales de la administración central, organismos descentralizados y los de los hospitales y centros de salud, volvieron ayer a cortar la ruta internacional a Chile y la nacional 40, en protesta por el estancamiento de las negociaciones salariales con el gobierno de Celso Jaque. Ayer, desde poco antes del mediodía y hasta alrededor de las 15 aproximadamente, los piquetes de empleados públicos -que encabeza la secretaria general de ATE, Raquel Blas- atravesaron camionetas, colocaron piedras y quemaron cubiertas, interrumpiendo la circulación a la altura de Zapata, ,en la ruta 40 Mendoza-Tunuyán y antes de la entrada a la villa de Potrerillos, en la internacional a Chile. Los cortes -que fueron custodiados de cerca por gendarmes, pero sin intervenir ni forzar el levantamiento de la medida- provocaron no obstante fricciones con choferes de Camioneros, cuyos vehículos -junto a ómnibus, automóviles particulares y camionetas, forzaron una cola de poco más de 2 kilómetros en la ruta internacional y otro tanto en la 40, que une la capital con el Valle de Uco. No hubo sin embargo enfrentamientos e intervino el juez federal Walter Bentos como mediador. El magistrado, que llegó al lugar de corte en Potrerillos poco después de las 13, no apeló a ordenar la dispersión a los gendarmes, pese a la advertencia que ayer hizo aquí el ministro de Gobierno, Mario Adaro, en el sentido de que iban a ser dispersados los piquetes que obstruyeran el tránsito por rutas provinciales o nacionales. Los estatales mantienen desde principios de año una dura porfía con el gobierno de Celso Jaque por la actualización de sus salarios. Exigen un mínimo de 500 pesos como suma fija, remunerativa y de emergencia, mientras se discute el aumento estable en los salarios para el resto del año. También plantean la incorporación de contratados a las filas estables y el 82 % móvil en los ingresos de sus jubilados. Ayer tarde seguían las negociaciones que, aparentemente iban a ser postergadas hasta el miércoles de la semana que viene. Además y a pesar de las advertencias del Gobierno, los gremialistas de ATE y de los hospitales, cortaron la circulación del tránsito en calle Alem frente al Hospital Central, para realizar una asamblea. Una vez allí, los delegados decidieron irse hasta la ruta 7 y bloquear el camino a Chile, donde se formó una cola de más de un kilómetro.
