En Mendoza, los actores de toda la cadena productiva, no sólo están preocupados por los problemas de la coyuntura: precios, costos, expectativas del mercado. Ahora le suman la inminente quita de la ‘Tasa 0‘ que tenía la actividad en el rubro de los Ingresos Brutos y que gozaba desde hace más de 15 años, cuando Cavallo extendió el IVA al 21%.

Es que el gobierno de ‘Paco‘ Pérez, urgido por las angustias de las cuentas públicas -20.000 millones de presupuesto y 1.500 millones de déficit- decidió sincerar el impuesto en distintos sectores productivos de la provincia.

La vitivinicultura no escapó a ello y la gravó con el impuesto que va desde el 1 al 4% en distintos niveles de la actividad. Desde el Centro de Viñateros y Bodegueros del Este enviaron una carta al sector político que fue compartida por varios de los dirigentes de entidades. En un párrafo decía ‘un producto como el vino, que pasa por cuatro etapas -agrícola, industrial, mayorista y minorista-, incorpora a su costo final un impuesto de Ingresos Brutos que puede alcanzar una cifra superior al 12% con lo que, sumado al IVA, el conjunto de los impuestos al consumo puede llegar a una alícuota del 33%. Esto aflige la competitividad de la vitivinicultura toda vez que el precio final al consumidor es de extrema sensibilidad respecto al comportamiento de los precios de las bebidas sustitutas.

Los argumentos que esgrimieron los diferentes sectores de la vitivinicultura, es que el impuesto, es una carga ‘perversa y de características distorsivas‘. El propio vicepresidente de la Coviar, el sanjuanino José ‘Catuco‘ Molina, luego de explicar que en San Juan continúa ese beneficio -la tasa 0- para toda la actividad, aseguró que ‘la vitivinicultura nacional no admite ningún tipo de gravamen y en ningún eslabón de la cadena.

El camino debería ser inverso’. Agregó que la industria vitivinícola es una actividad ‘fundamentalmente social por la cantidad de mano de obra que aporta, dijo que ‘estamos sufriendo una crisis de costos muy importante y los gobiernos tienen que estar a la altura de las circunstancias y a la actividad le tienen que dar y devolver, más que pedir‘’.