En política no hay casualidades. Tampoco en la estrategia vitivinícola y sus raíces en el Oeste del vino. Entonces, que San Juan haya sido el epicentro de los encuentros de viernes y sábado en el marco de la Fiesta del Sol -recambio de autoridades en la Coviar, análisis de la cosecha, ratificación del 30 % en el cupo del mosto y trámite para el 2,5 % de las retenciones- implicaron un reconocimiento al "ejemplo nacional que la vitivinicultura le está dando al país", expresiones del ministro de Agricultura de la Nación, Julián Domínguez y de su secretaria Carla Campos.

San Juan, además, ha tenido un proceso de transformación notable en diversificación, en tecnología y en recambio de sus viñedos viníferos, sin perjuicio de la activa participación de hombres del sector en las mesas regionales. Y el escenario del fin de semana es en particular una distinción a José Luis Gioja, uno de los gestores del Plan Estratégico y de la Corporación -cuando era senador lo ayudó a gestar y lo defendió en el Congreso junto con Eduardo Sancho y José Zucardi, de Mendoza-, y un empedernido protector de la política de integración regional que disfruta la vitivinicultura.

Por eso las presencias nacionales y regionales, de la Nación, de las provincias vitivinícolas, de los organismos técnicos, que trabajaron en temas específicos de la producción y festejaron al vino como "Bebida Nacional". Guillermo García -titular del INV- vino a San Juan a informar sobre el ajuste del pronóstico de cosecha y discutir con los ministros de la Producción, el cupo obligatorio de mosto (por primera vez con escenario en San Juan). Al final, hubo retoques a los números de la cosecha -un 16 % más en San Juan; 1 % más en Mendoza, 5 % a nivel nacional- pero se ratificó el 30 % convenido hace 45 días, sin perjuicio de que "se seguirá chequeando las viñas y el clima, para reajustar si así lo determinara el daño de la naturaleza en adelante" (dixit García). Los ministros y los directivos de la Coviar confirmaron la política regional, en el sentido de aportar financiación para cosecha y acarreo y recursos para direccionar la producción de las uvas comunes hacia el mosto (unas 150.000 tn esperan elaborar), para aprovechar las inmejorables condiciones del mercado mundial.

Sin sorpresas, por ahora

El tema es que -tras el nuevo chequeo en espalderos y parrales de toda la región- no hubo grandes cambios. A pesar de los focos de enfermedad ocasionados por las lluvias en algunos viñedos locales y la escasez de agua, el INV estimó una producción normal, con un aumento de la producción argentina del 5% respecto a la cosecha pasada. Es decir, bajó un punto respecto al pronóstico de diciembre que indicaba una suba del 6%. En San Juan también hubo una leve baja: En vez del aumento del 18% esperado en diciembre, ahora el INV dice que se cosechará un 16%, una cifra que prácticamente mantiene los valores. Y en Mendoza el aumento esperado pasó de un 2 al 1% actual. De todas maneras, una salvedad: En la nueva radiografía realizada en las cepas no están incluidos los daños de las últimas tormentas graniceras en Cochagual, San Juan y en Lavalle, de Mendoza. Habrá entonces que esperar la fecha del tercer pronóstico -el triplete se implementó desde el año pasado- que será dado a conocer entre el 15 y el 20 de marzo próximo. "De todos modos, suponemos que no van a haber cambios significativos", supuso García el viernes en la Casa de Gobierno.