Ya bien avanzada la cosecha, la dura realidad finalmente se ha impuesto por sobre las más optimistas previsiones del INV. Es que la nueva vendimia viene lastimada en volumen -no en sanidad y calidad-, y es mucho más cruenta de lo que la imaginaban. Algunos sectores ya estiman que no va a llegar a los 20 millones de quintales -unos 2.000 millones de kilos- en el total país. De todas maneras, esperan expectantes los ajustes que anuncie el Instituto. En ese contexto y con ese espíritu, se van a encontrar hoy en Mendoza los ministros de la Producción y Agroindustria de San Juan y Mendoza, Marcelo Alós y José Luis Álvarez -recientemente designado como ministro del agua en Mendoza- (también estará Marcelo Barg, que lo reemplazará a fin de mes), para delinear una estrategia común respecto de los nuevos números del mosto inmersos en una cosecha con merma. En el encuentro se van a enfrentar dos realidades diferentes, de dos provincias con estructuras vitivinícolas distintas. Sin embargo, está el compromiso asumido por los Estados para mantener una política regional conjunta en la materia, con decisiones que involucren a todas las producciones del Oeste vitivinícola. En ese contexto, nadie duda que la decisión del porcentaje a diversificar de uva a mosto está en manos de los gobiernos de San Juan, Mendoza y La Rioja, pero desde el Fondo Vitivinícola -entidad encargada del cumplimiento y control en la elaboración de mosto en los establecimientos- en conjunto con las cámaras que lo integran y en base a los ajustes de los pronósticos que viene anunciando el INV, se decidió el viernes pasado en una reunión del Consejo Administrativo de esa entidad, flexibilizar las herramientas complementarias al ‘Acuerdo Mendoza-San Juan‘. Por ejemplo, el reglamento que ordena los incentivos a las exportaciones y la elaboración de mosto de otros establecimientos. Toda la normativa y su reglamentación, se retrotraen a lo que se venía haciendo en la cosecha 2011 y anteriores, es decir, un litro de vino fraccionado para exportación, equivale a 1,5 litros de vino diversificado y para el caso del vino a granel para exportación, la ecuación queda de 1 litro exportado por un litro diversificado. En cuanto a la elaboración de mosto de otros establecimientos, con la sola inclusión del volumen de mosto elaborado en otro establecimiento, y a partir de la Declaración Jurada presentada en la Dirección de Fiscalización y Control de la provincia, la obligación quedaría resuelta.
De todas maneras, aquí en Mendoza, la presión por bajar el porcentaje del 30% de uva a mosto acordado entre los gobiernos a principios de año, es muy fuerte. Hay sectores que proponen una ‘adecuación de 5 puntos‘, es decir bajar de 30 a 25%. Desde el sector cooperativo mendocino salieron a respaldar un nuevo acuerdo entre los gobernadores para bajar el porcentaje. Eduardo Sancho, titular de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (Acovi) y miembro del directorio de Fecovita, insistió que ‘en Mendoza no están dadas las condiciones para cumplir el 30% acordado. Si insistimos en ese número vamos a producir un desequilibrio en los mercados que después nos va a costar remontar‘, y agregó ‘lamentablemente la naturaleza esta temporada nos privó de la materia prima necesaria para hacer más de 150 mil toneladas‘.

