Durante el mes de febrero pasado se consumieron en San Juan 16.598 toneladas de cemento en bolsa y a granel, una cifra que bajó 18% respecto a enero y que evidencia una fuerte desaceleración, al perforar la barrera de las 20 mil toneladas en que se había mantenido el despacho de ese material en la provincia durante los últimos nueve meses. Hay que remontarse al mes de abril de 2017 para encontrar una venta parecida, que entonces fue de 16.437 toneladas (ver infografía), según revelan las cifras publicadas por el Instituto de Estadísticas y registro de la Industria de la Construcción (IERIC). En la comparación interanual, el consumo local de febrero respecto a igual mes del año pasado aumentó un 12%. En la delegación local de la Cámara Argentina de la Construcción dicen que la razón principal de este “enfriamiento” en el uso de cemento es porque el grueso de obra pública ya se hizo y aún no arrancan las nuevas. “”Han ido terminando algunas obras y no se han puesto en marcha las nuevas”, explicó Enrique Velasco, presidente de la entidad. Mencionó que han finalizado varios barrios, la parte sur de la ruta 40 disminuyó el ritmo y ya está casi listo el edificio que compartirán el Registro Civil y la Subsecretaría de Trabajo en calle Mendoza, casi Entre Ríos, por ejemplo. “”Eso ha hecho también que caiga el nivel de ocupación”, expresó el constructor. Lamentablemente las cifras de ocupación del IERIC están rezagadas y sólo están hasta las de enero, donde la cantidad de trabajadores era casi igual que en diciembre, 10.463 puestos de trabajo. Pese a este escenario, Velasco destacó que el sector es optimista y tiene expectativas de que se revierta la situación, aunque admitió que la obra publica nueva “”se ha demorado más de los pensado”, ya que se esperaba un envión en el primer trimestre del 2018 que tarda en activarse. Hasta ahora señaló que sólo se han licitado solamente un par de barrios chicos, como son 48 viviendas en San Martín y 22 viviendas en 9 de julio de las mil viviendas esperadas, y también el velódromo y el servicio penitenciario. De todos modos, tardará unos meses que la activación de esas obras comience a impactar en el consumo de cemento y en la ocupación del sector de la construcción. Además señaló que en el sector privado también se refleja cierto aletargamiento porque no se nota una activación de obras nuevas y en la Cámara de la Construcción dicen que afectan las altas tasas de interés del sistema financiero que frenan la inversión.


