Las bodegas de varietales sanjuaninas están desesperadas porque ya no queda vino de calidad del año pasado y aunque los que se elaboraron este año ya están enológicamente listos para comercializar, todavía falta un mes y medio para la fecha oficial de liberación de los vinos 2016, que normalmente fija el INV para el 1 de junio. Ante el riesgo de quiebres de stocks y perjuicios económicos por la pérdida de ventas, un puñado de establecimientos pymes de la provincia le han pedido al Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) que las autorice a disponer de sus volúmenes propios ahora, para no perder ventas. Para justificar el pedido recurrieron al antecedente del año pasado -cuando por primera vez no se fijo una fecha de liberación por tironeos entre los gobiernos provinciales ante el excedente de vinos comunes (ver recuadro)- y el INV emitió una resolución para la temporada 2015 donde se autorizó una fecha de libre disponibilidad bodega por bodega, contemplando cada caso, siempre que el vino estuviera ‘enológicamente apto’.

Este año nada hacia pensar que la fecha de liberación de vinos nuevos iba a ser un problema, pero la gran merma de uvas y sobre todo los problemas fitosanitarios que tuvo Mendoza en sus viñedos por efecto del mal clima, atrajeron a compradores mendocinos a San Juan (donde la calidad se mantuvo) y arrasaron no solo con uvas finas sino con los vinos varietales que quedaban del año pasado, secando la plaza de los stocks locales de años anteriores. Lo bueno fue que se pagaron precios muy altos por el vino, pero lo malo fue que dejaron a las bodegueras locales sin materia prima para envasar y mantener la comercialización en el mercado interno. ‘’Es un problema que tenemos las bodegas que producimos varietales, que para llegar a la fecha de liberación que es en junio, no hay existencias para comprar. Si hubiera vinos viejos en condiciones de ser comprados, sería distinto; pero con la cosecha mala que hubo lo que estamos esperando es que nos autoricen a usar los vinos varietales propios’’, explicó en voz baja uno de los bodegueros que realizó el pedido. Al menos otros tres establecimientos contactados por este diario hicieron el mismo pedido, pero todos deberán entablar una pulseada con el INV para lograrlo. Es que si bien la resolución del año pasado sigue vigente, en la práctica no es fácil que el organismo anticipe autorizaciones a las bodegas para disponer del vino antes de la fecha de liberación. Y ésta se fija siempre para el 1 de junio, teniendo en cuenta el mayor volumen de vino del país, que está en Mendoza donde la cosecha para colmo este año viene muy retrasada. En San Juan los vinos varietales ya están listos por el clima.

‘’La fecha de liberación se va a fijar desde un punto de vista estrictamente técnico y lo más probable es que sea el 1 de junio’’, aseguró ayer Marcelo Alós, vicepresidente del INV al ser consultado, desestimando que se adelante la fecha por una cuestión no técnica como es la de faltantes de vinos. ‘’La única manera de que el Instituto contemple otra razón es si los gobiernos por consenso acuerdan que la fecha de libre disponibilidad sea equis día, por alguna razón de política vitivinícola’’, afirmó.