Tras el encuentro con el ministro del Interior, Florencio Randazzo, en la Rosada, el gobernador de La Pampa, Oscar Jorge, le bajó el tono a la disputa generada con Mendoza, después que la presidenta y el gobernador Celso Jaque anunciaran para noviembre el llamado a empresas interesadas en construir la central hidroeléctrica de Portezuelo del Viento, sobre las aguas del río Grande, en el extremo Sur, límite entre ambas provincias. El temor de los pampeanos es que la presa mendocina perjudique aguas abajo a las otras provincias, entre ellas la que gobierna Jorge.

Al salir del encuentro, el mandatario pampeano -que un día antes había amenazado con "jugar fuerte"- atemperó los ánimos y señaló que Randazzo le explicó que aún no hay tal llamado a licitación y mucho menos un proyecto ejecutivo para la obra, sino que los anuncios presidenciales implican la convocatoria de interés a las empresas. Luego será puesto en la mesa del Comité Interprovincial del Río Colorado el proyecto concreto para ser analizado técnicamente por todas las provincias involucradas en las aguas del río Grande, afluente principal de la cuenca del Colorado.

Lo cierto es que La Pampa había reaccionado duramente a los anuncios de Cristina Fernández y el gobernador Jaque, porque no habían sido convocados a la ceremonia y se sintieron excluidos del rédito consecuente.