Las expectativas de trabajar en la construcción de la mina de oro Pascua-Lama son muy altas, según admiten en la empresa Barrick, en la UOCRA y en los sindicatos que agrupan mano de obra especializada; pero por ahora el ritmo de contratación de mano de obra está lento: Eduardo Cabello, secretario general de la Unión Obreros de la Construcción se quejó ayer de la demora en incorporar a unos 200 obreros sanjuaninos "que ya deberían estar trabajando hace 45 días".

"Estamos muy preocupados porque son trabajadores que ya tienen el alta para subir (a trabajar a la cordillera) pero no les llega una credencial que los autorice a subir a la mina. El problema es que esa gente, al tener el alta, ya no cobra el subsidio por desempleo, pero al mismo tiempo al no trabajar tampoco cobran sueldo. Hace 45 días que los tengo en la puerta del gremio todos los días quejándose porque no tienen un peso en el bolsillo", denunció ayer Cabello.

En la UOCRA informaron que en las obras preliminares de construcción de la mina ya hay 187 obreros trabajando, y que desde hace marzo están listos para subir otros 200 más. "Nos dijeron que había apuro para empezar la obra por eso en el gremio trabajamos para que saliera el alta (de trabajo) temprana para ese grupo, ellos recibieron el apto médico que los habilita a trabajar a 4.000 metros de altura y fueron dados de baja del subsidio por desempleo", repitió Cabello, quien insistió en que es fundamental que esa gente empiece a trabajar en la obra "porque son los que van a abrir la puerta grande para la gran demanda de mano de obra".

Pascua-Lama es hoy el mayor proyecto minero del país (triplica al gigante Veladero) y el primero con carácter binacional al estar en la frontera argentina-chilena. La semana pasada, las máximas autoridades de la compañía Barrick, que invierte 3.000 millones de dólares en la mina, dieron inicio formal a la construcción de obras, aunque ya hace unos meses que el trabajo preliminar comenzó. Había una gran expectativa laboral en la provincia por ese paso porque esta obra gigantesca demandará 5.500 plazas laborales durante su construcción en los próximos 3 años. Y durante la etapa de operación -se calcula hoy en 25 años- podrán participar cerca de 1.600 a 1.700 personas. "En la actualidad hay ciertas obras que arrancaron del lado chileno y tenemos en total 500 personas trabajando en alta cordillera en obras específicas de movimiento temprano de tierra", dijo la semana pasada aquí, Rodrigo Giménez, Jefe de Asuntos Corporativos de Barrick para Sudamérica. Fuentes de la empresa indicaron además que habrá una "altísima" demanda de mano de obra relacionada con oficiales albañiles y metalúrgicos en la etapa de construcción de la mina. Incluso la compañía viene formando gente en un programa de capacitación desde 2006 junto a AOMA y la UOCRA, realizado fundamentalmente en Iglesia y Jáchal.

Cabello dijo al respecto que en San Juan "tenemos suficientes albañiles y metalúrgicos, hay capacidad para el trabajo, para mano de obra". Destacó incluso que Barrick tiene una plantilla de gente que presentó curriculum por internet, con más de 45 mil postulantes, de los cuales 17 mil son de San Juan. Y admitió que el gremio ha hecho capacitaciones en el 2006, pero que ahora están paradas. "Sí, va a haber mucha demanda, pero la empresa se tiene que poner a la altura de esa demanda. ¡Tenemos problemas ahora para 200 trabajadores, que va a pasar cuando tengan que subir 1,000!", se lamentó ayer el gremialista.