Basta caminar tres cuadras por calle Laprida, en pleno centro, y sobresalen cuatro locales vacíos. Dos más por Gral. Acha e igual cantidad por Rioja. En calle Mendoza, entre Laprida y Rivadavia, aparecen dos desocupados; mientras que en el corazón de calle Tucumán hay uno y otro sobre calle Entre Ríos. Algunos de estos 12 locales que relevó DIARIO DE CUYO en el microcentro llevan meses con el cartel de ‘se alquila’ pero no hay caso, el interés que otrora había por hacerse con un lugar en la ‘’zona caliente’’ de ventas hoy no está o, al menos, las condiciones de costo-beneficio no son las mejores para apostar el capital. Desde la Cámara de Comercio de San Juan (CCSJ) reconocieron que la situación económica ya no es la misma y que la presión de los alquileres no cede, algo que confirmaron desde la Cámara de la Construcción e Inmobiliaria. ‘’Algunos locadores deben ponerse a pensar que la situación hoy es otra y que tal vez es momento de bajar la expectativa de renta’’, explicaron.
De las 12 locaciones que se observan vacías, 7 corresponden a locales que cerraron definitivamente (ver historia), 2 que le bajan la persiana a una de sus sucursales y 3 que se achican, es decir, cambian de local resignando metros cuadrados pero ahorrándose unos pesos en el costo del alquiler.
El antecedente inmediato se remonta a principios de 2009, cuando la crisis financiera mundial golpeó al país y la actividad comercial local -entre otros rubros- sintió el remezón, lo que motivó a que varias locaciones céntricas atractivas quedaran vacías (ver pág 3).
‘’No podemos hablar de crisis pero hay que ser realistas y saber que la situación no es la misma que un año atrás y eso está repercutiendo’’, explicó el presidente de la CCSJ, Hermes Rodríguez.
Y agregó, ‘’si el alquiler te sube un 20% y a la par estás vendiendo menos, esa es una ecuación que a la larga no podés soportar. Creo que el tema del alquiler en el microcentro debería revisarse, porque con los actuales costos van a terminar sosteniéndose los grandes, aquellos que pueden afrontar un pago mensual de 40 o 60 mil pesos, y los chicos tendrán que cerrar o buscar otra zona’’.
La realidad indica que se pagan hasta 50.000 pesos al mes por un local sobre las calles peatonales; y más alejado, por ejemplo, tan sólo 100 metros al Oeste por calle Rivadavia, se reduce a 32.000 o 35.000 pesos por uno de 140 a 160 m2. Ya pasando calle Entre Ríos o Rioja, si es al Este, ese valor se puede reducir a la mitad; ahora bien, el flujo de gente también es menor y ahí está el riesgo, explican los empresarios.
Es que en el cordón del microcentro -Rioja, Ig. de la Roza, Entre Ríos y Libertador- el movimiento de clientes es absoluto, incluso los colectivos descargan gente sobre avenida Rioja y Libertador, casi en el kilómetro cero de la ciudad por lo que se acota la zona más fuerte de ventas y, con ello, los costos de alquiler. ‘’El microcentro es tentador y lo que sí notamos es que los locadores no resignan mucho porque saben que, en general, son propietarios de salones que garantizan buenas ganancias y lo hacen valer. El tema es que la situación económica hoy es un tanto más estrecha y eso deberían considerarlo’’, comentó la titular de la Cámara Inmobiliaria, Cristina Luluaga.
Un tema que en voz baja cuentan algunos comerciantes es que los locales más importantes del centro están en manos de pocas personas y allí se genera una especie de monopolio: ‘’Saben que tienen la gallina de los huevos de oro y que si no sos vos será otro el que les va a alquilar al precio que ellos quieran, aunque sean conscientes que la realidad económica no da en la actualidad para pagar lo que piden’’, comentaron.

